FUSILADOS DE SOCA : 37 años de IMPUNIDAD - CRYSOL
Nos hemos convocado nuevamente, a 37 años, en este memorial recordatorio que hemos erigido, desde la sociedad civil, con la voluntad de trabajo de los vecinos de la zona, en homenaje a luchadores sociales y políticos que como María de los Angeles Corbo, Graciela Estefanell, Mirtha Hernández, Héctor Brum y Floreal García, a pesar de los años transcurridos, no son sólo memoria sino vida abierta al futuro, a la dignidad, a la esperanza y a la lucha por un mundo mejor.
A 37 años de su asesinato los recordamos y los homenajeamos como hombres y mujeres de esta tierra que optaron por el compromiso, por la militancia social y política, por la utopía de la felicidad de los pueblos, por una sociedad justa donde se pudiera soñar, luchar y vivir en libertad.
Eran uruguayas y uruguayos sencillos y comunes como todos nosotros. Debieron emigrar, como lo tuvieron que hacer miles de uruguayos, para preservar su libertad, su integridad sin saber que el Cóndor que empezaba a levantar vuelo, el Cóndor de la represión de las dictaduras del Cono Sur no respetaba fronteras geográficas, de la misma manera que no respetaba Derechos Humanos, ni vidas ni haciendas, ni moral, ni libertades.
Secuestrados en el marco del Plan Cóndor
Fueron secuestrados el 7 noviembre del año 1974 en Buenos Aires por comandos uruguayos, recluidos en centros clandestinos en dicha ciudad y trasladados en el operativo represivo que se conoce como “vuelo cero” a nuestro país para ser asesinados como supuesta represalia cuando se ejecutara al coronel Trabal en Francia.
La decisión de ejecutarlos fue adoptada por el Consejo de Seguridad Nacional, el Cosena de la época. Sus responsables no son anónimos, tienen nombre y apellido. Algunos de ellos aún están vivos y en condiciones de ser indagados por la justicia. Presidía el fallecido dictador Juan María Bordaberry y el Tte. Gral. Gregorio Alvarez, procesado por otras crímenes y recluido en la cárcel de Domingo Arenas, lo integraba como Jefe de Estado Mayor de las FFAA.
Durante más de dos décadas la Ley de Caducidad, que fue votada para consagrar la impunidad de estos crímenes imprescriptibles e inamnistiables, impidió que la justicia cumpliera con sus obligaciones.
La justicia tiene que actuar con celeridad
A 37 años de los sucesos es imprescindible que la justicia investigue a fondo y con celeridad, se expida y adopte las decisiones condenatorias que correspondan para que las heridas de la democracia no sigan sangrando, para que haya Verdad y haya Justicia donde se asiente el futuro de los uruguayos.
Hasta el día de hoy, a 26 años del retorno a la institucionalidad democrática, las fuerzas armadas siguen sin repudiar y sin condenar enérgicamente y como corresponde el crimen alevoso de estos uruguayos ocurrido hace ya 37 años.
Siguen sin proporcionar la información en su poder que permita identificar a sus responsables. Por lo mismo, siguen amparándolos y encubriéndolos. Siguen cargando la mochila del terrorismo de Estado.
María de los Angeles Corbo y el hijo que llevaba en su cuerpo, Graciela Estefanell, Mirtha Hernández, Héctor Brum y Floreal García, al igual que el maestro Julio Castro, no murieron durante la tortura a que se sometía a todas y a todos los uruguayos cuando eran detenidos. Luego de semanas de interrogatorios y torturas fueron ejecutados fría y alevosamente como un acto de represalia institucional y gubernamental por la muerte del Cnel. Trabal en Francia.
La Resolución 60/147 de la ONU es el camino
Para afirmar plenamente la democracia superando los traumas y las secuelas del pasado terrorista, para cimentar una sociedad con pleno respeto de los DDHH, para construir un Uruguay con sólidos cimientos de no repetición, el Estado uruguayo debe transitar el camino indicado detallada y pormenorizadamente por la Resolución 60/147 de la Organización de las Naciones Unidas.
El cumplimiento de las directrices de la Resolución 60/147 de las Naciones Unidas para asegurar la plena transición democrática compromete a todos los poderes del Estado. Compromete al Poder Ejecutivo, compromete al Poder Legislativo y también al Poder Judicial.
Estos crímenes siguen estando impunes y sus responsables, o algunos de ellos, siguen probablemente, transitando libremente por las calles como honorables ciudadanos o, tal vez, integrando los cuadros de la familia militar. Es a la justicia, al sistema judicial en su conjunto, a quien le corresponde actuar con la debida celeridad.
El Estado uruguayo debe asumir, a través de sus autoridades legítimas, la responsabilidad pública por lo ocurrido hace 37 años y expresar sus públicas disculpas y homenajeando y dignificando a las víctimas como lo establece la Resolución 60/147 de la Organización de las Naciones Unidas.
Calen y Memorial de los Fusilad@s de Soca: Centros de Memoria
Así como reivindicamos que el Centro de Altos Estudios Nacionales, CALEN, la base operativa del Servicio de Información de la Defensa (SID) de las fuerzas armadas durante el terrorismo de Estado sea declarado oficialmente un Centro de Memoria y DDHH en repudio a las prácticas del Estado y para mantener viva la memoria de lo ocurrido, reivindicamos también que este Memorial, en este rincón del país sea monumento oficial.
Este memorial, erigido hace 4 años por los vecinos de la zona, con sus propias manos, con sus propias energías, debe ser declarado oficialmente, Memorial Recordatorio de las y de los Fusilados de Soca por parte del Estado como homenaje a las víctimas en el marco del repudio del Mercosur al Plan Cóndor y como compromiso de Nunca Más repetir estos crímenes.
María de los Angeles Corbo, Graciela Estefanell, Mirtha Hernández, Héctor Brum y Floreal García: ustedes siguen estando con nosotros. Son y serán inolvidables. Tan inolvidables como todos nuestros detenidos desaparecidos.
Están y estarán presentes con nosotros, con nuestra lucha y la lucha de las generaciones venideras.
Por Verdad, Justicia, Memoria y Nunca, pero Nunca Más, terrorismo de Estado.
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ARGENTINA: castigo ejemplar a torturadores...
16 REPRESORES FUERON DECLARADOS CULPABLES Y UNO FUE ABSUELTO EN EL JUICIO POR LOS CRIMENES DE LOS CENTROS CLANDESTINOS ATLETICO, EL BANCO Y EL OLIMPO
La patota de Miara y Guglielminetti tuvo su condena
Hubo doce cadenas perpetuas y cuatro represores recibieron 25 años. El juicio abarcó a 183 víctima
Por Alejandra Dandan
Era uno de los dioses del Olimpo. Uno de los torturadores más feroces y una de las figuras más emblemáticas del Terrorismo de Estado. Mientras Jorge Alberto Tassara le leía letra por letra la sentencia que las víctimas y sus familiares esperaron durante más de treinta años, se levantó de la silla para salir de la sala porque justo en ese momento necesitaba ir al baño.

Poco después, con un cuarto intermedio mediante y mientras escondía la cara revolcándose en la silla el presidente del Tribunal Oral Federal 2 terminaba con la lectura de los cargos: Julio Simón alias El Turco Julián recibió una condena a prisión perpetua e inhabilitación absoluta perpetua como autor de cinco homicidios calificados por alevosía en concurso con privación ilegal de la libertad y tormentos; por 74 hechos de privación ilegal y tormentos agravados y 89 delitos de tormentos y privación ilegal con el agravante de que las víctimas permanecieron más de un mes prisioneras. Hubo un único y efusivo aplauso en la sala durante las dos horas de lectura del veredicto: fue en ese momento.La histórica sentencia por los crímenes del circuito integrando por los centros clandestinos del Banco-Atlético-Olimpo finalmente llegó.
A las siete de la tarde, el presidente del TOF 2 leyó las condenas para 16 de los 17 represores acusados en el marco –como especificó– de delitos de lesa humanidad por 183 casos. Detrás del Turco Julián recibieron la máxima condena otros once represores, entre ellos, el apropiador Samuel Miara y el policía Oscar Augusto Rolón que entró en la sala con las manos en alto, saludando con entusiasmo a sus familiares y a la parentela de otros acusados que tiraban besos desde el piso de arriba.
Otros cuatro represores fueron condenados a 25 años de prisión con inhabilitación absoluta perpetua, entre ellos Raúl Guglielminetti. Juan Carlos Falcón alias “Kung Fu” quedó absuelto de cargos y se ordenó su libertad.Después de la lectura del veredicto cuando finalmente acabó el juicio oral que empezó el 24 de noviembre del año pasado, entre las víctimas y testigos había una sensación de llegada, de haber alcanzado un piso de justicia.

En la sala de audiencias se escuchó “presentes, ahora y siempre”.“Se hizo justicia”, dijo para poner las cosas en su lugar y antes de cualquier otra cosa Ana María Careaga, una de las sobrevivientes del circuito y pilar en los avatares del juicio. “Son muchos los que fueron condenados a cadena perpetua, responsables de estos delitos aberrantes, pero también está la desazón porque nosotros tuvimos que padecer adentro a este represor con el seudónimo de Kung Fu, pero todo lo que hemos vivido se contradice con los parámetros de la justicia, que consideró que no es real que esta persona actuaba ahí.”Pese al pedido de la fiscalía encabezada por Alejandro Alagia que pidió para todos la acusación por el delito por genocidio, el TOF 2 dictó una sentencia que las querellas consideraron correcta técnicamente.
El Tribunal optó por la fórmula de “crímenes de lesa humanidad” para situar y legitimar las condenas.Para dictar las cadenas perpetuas el tribunal consideró probado el delito de homicidio agravado por alevosía. Ese delito se pudo incorporar en el trascurso del juicio oral porque cinco cuerpos de víctimas que habían pasado por los campos fueron identificados por el Equipo Argentino de Antropología Forense en 2007.

En esa acusación entró el apropiador Samuel Miara que fue jefe de la guardia de los tres centros clandestinos, represor y acusado por la apropiación de los mellizos Reggiardo-Tolosa. Como lo viene haciendo en las últimas audiencias, Mira siguió la audiencia a través de una pantalla conectada al hospital policial Churruca. El Tribunal lo condenó a prisión perpetua e inhabilitación absoluta por los homicidios. Además, lo condenaron por 58 hechos de privación ilegal de la libertad agravada y por tormentos y por otros 81 casos en los que a los agravantes se sumó la característica de haber mantenido a las víctimas durante más de un mes privadas de la libertad.
Ese mismo tipo de cargos se repitió con la mayor parte de los represores.El caso de Guglielminetti fue distinto. Recibió una pena menor de la que se esperaba. El Tribunal lo condenó a 25 años de prisión e inhabilitación absoluta y perpetua como coautor de tormentos en un caso; y partícipe secundario en 22 hechos de privación ilegal agravado y tormentos y como partícipe secundario en otros 46 donde la acción incluyó como agravante el secuestro de más de un mes de cautiverio.
Las razones por las que el TOF 2 lo condenó de ese modo se conocerán el 22 de marzo, cuando se lean los fundamentos de la sentencia. Las querellas y la fiscalía ayer hacían algunas hipótesis, entre ellas que el Tribunal evaluó al ex agente de inteligencia del Batallón 601 como alguien que no estaba asignado permanentemente al campo.Otro de los que no recibió perpetua sino una condena a 25 años de prisión pero está acusado por los cinco homicidios es Ricardo Taddei.

El represor fue extraditado desde España y según el convenio con ese país, Argentina se compromete a no condenar a perpetua.Otro de los casos particulares fue el del teniente coronel (r) Enrique José del Pino jefe del Grupo de Tareas GT2, condenado a perpetua por los casos ya enumerados de homicidios y por los asesinatos de Carlos Fassano y Lucía Révora de De Pedro. Con del Pino fueron condenados por estos mismos crímenes a 25 años de prisión Carlos Alberto Teppedino –sobre quien el Tribunal ordenó la detención urgente– y Mario Gómez Arena.
La decisión de liberar a Falcón será apelada. Pese a eso, anoche entre los consultados por Página/12 se evaluaban algunas explicaciones. Una era que los jueces habían dado por válida una de las coartada del llamado “Kung Fu” adentro del centro que logró acreditar en el debate que durante ese período estaba asignado a la custodia personal de Albano Harguindeguy. Pese a eso, existen testigos que lo ubican dentro de los centros y quienes podrían argüir, como lo hacían anoche, si esa misma cercanía al ex ministro del Interior no lo habilitaba para participar de las torturas.
La condena dejó varias preguntas en el aire. Entre otras, por qué el tribunal no castigó con la pena máxima a las desapariciones aún sin la presencia de los cuerpos.Ana María se levantaba de la silla contenta, buscando la salida donde se iban reuniendo una marea de militantes, sobrevivientes y familiares.
Arriba, entre los familiares de los represores se escuchaban los vivas las patrias, aplausos y hasta algunas estrofas del Himno Nacional. Abajo, una madre de Plaza de Mayo ya muy anciana se abría paso con su pañuelo, y se atajaba contra el cuerpo de Ana María Careaga. “Finalmente hemos llegado”, susurró.
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Al final fue doble escrache
Víctor Carrato
Manifestantes ayer sobre la calle José Enrique Rodó.
Cientos de uruguayos, veteranos y jóvenes, conmovieron el barrio del Cordón en la noche de ayer contando con un importante apoyo de los vecinos en un pacífico escrache que inicialmente era contra el sicólogo Dolcey Brito.
En dos semanas a través de la red social Facebook se ubicó a Marcelino Dolcey Brito Puig quien es acusado de ser "el sicólogo de la muerte" del Penal de Libertad durante la dictadura. Ahora también se supo que fue asesor del grupo francés Casino, con sus supermercados Geant, Devoto y Disco.
Al mismo tiempo, a través de una catarata de informaciones se pudo saber que en la calle Rodó y Arismendi también funciona la clínica del psiquiatra Dr. Martín Gutiérrez, quien fue pieza clave en el penal de Punta de Rieles. Ambos sobrepasaron los tiempos que duraron los directores de esos penales siendo los estrategas de la tortura sicólogica que puede llegar a ser peor que la física, según denunciaron los testigos.
De acuerdo a los dichos de los manifestantes Dolcey Brito se trasladó a su casa en Cabo Polonio en la noche de ayer habiéndose enterado del escrache que se promovía y cuyos afiches estaban pegados hasta en los contenedores de basura de los alrededores de su apartamento de la calle Rodó y Pablo de María. Desde su propio edificio y los de alrededores, los vecinos saludaban desde los balcones, muchos con banderas, a los manifestantes.
En un momento alguien convocó a todos aquellos que saludaban desde la puerta del edificio a que se sumaran al escrache lo cual permitió romper el cerco que la policía había establecido protegiendo la cuadra, munidos de escudos, formando barrera con armas largas y con mucho nerviosismo.
El acto se desarrolló pacíficamente y hubo testimonios conmovedores como los de una ex alumna de Brito en lo que fue el origen de la Universidad Católica.
Irma Leites, integrante de Plenaria Memoria y Justicia, una de las organizaciones convocantes dijo a La República que "nos encontramos acá haciendo una condena social, que es una manera de hacer justicia desde abajo cuando en la otra justicia no se hace nada contra este individuo que torturó a cientos de presos y presas, intentando destruirlos, estudiando las grabaciones y filmaciones de las visitas, censurando cartas, calificando a los presos, intentando destruir sus vínculos familiares y aplicándoles cualquier tipo de medicación para intentar liquidarlos". Irma Leites dijo que cree que a partir de este escrache surja alguna acción en la justicia contra Dolcey Brito y Martín Gutiérrez.
El encabezado de la proclama citaba una frase de Raúl Sendic que dice: "Alguien quiso ser justo, no tuvo suerte, es difícil la lucha contra la muerte, alguien limpia la celda de la tortura, que se lleve la sangre, no la amargura. Alguien piensa en afuera, que allá no hay plazos, piensa en niños con hambre y en un abrazo".
Hubo conmovedores testimonios de una ex alumna de Dolcey Brito en la Universidad Dámaso Larrañaga, de presos en el Penal de Libertad y una proclama leída frente a las barreras impuestas por la policía. Todo transcurrió en paz y ese aspecto fue subrayado por los manifestantes.
Con "M" de mierda y los ojos en la frente
Uruguay: "...el sujeto "M." se llamaba Dolcey Britos" Historia de un torturador en fuga....
Mi padre andaba por los 50 años -apariencia de septuagenario, ya loco de las pulgas, gastronómico desocupado, las gambas reventadas por más de tres décadas de andar de mesa en mesa sirviendo copas en los cabarets montevideanos a la cremita pituca y parásita de la "Tacita de Plata"...-. Pero tenía una esperanza: colocar a su hijo -dibujante autodidacta, quinceañero, ínfulas de artista gráfico- en un diario, una revista, una agencia de publicidad, lo que fuera, como caricaturista o algo parecido...
Así que en la primera mitad el año 1965 nos recorrimos todas las secretarías de redacción de los diarios montevideanos, en lo que en realidad era un tristísimo peregrinar mendigando un lugar donde ser explotado, en un país en el que ya la violencia de la desocupación y la miseria había colocado en la cabeza y el alma de muchísimos adolescentes y unos cuantos veteranos, la otra violencia, la del pueblo, la de la resistencia activa y la legítima condena al manoseo y la humillación de que son culpables los integrantes de la casta dominante, desde "siempre".
A principios de ese año -una mañana de muchísimo frío y muchísima lluvia-, recalamos en el edificio donde funcionaban el directorio del partido blanco, autodenominado nacional, y su diario oficial, "El Debate", dirigido por un chanta de cuarta implicado en cuanta joda hubiera en el circo democrático burgués del capitalismo dependiente del Cono Sur: Wáshington Guadalupe...
Colgaban de las paredes deprimentes de la vieja casona colonial de la Plaza Matríz, grandes retratos no menos deprimentes de Herrera, Leandro Gómez, Aparicio Saravia, y apenas un mal dibujo enmohecido de Artigas hecho por un nieto del dictador Latorre que tenía el monopolio proveedor de cuanto retrato "al óleo" de "próceres nacionales" se exhibían en las oficinas estatales del país, incluidos el Palacio Legislativo y Casa de Gobierno.
El diario blanco se escribía e imprimía en una auténtica cueva instalada en el subsuelo del edificio. Oscura, silenciosa, siniestra, idéntica a los sótanos donde los monjes "cristianos" ocultaban celosamente los libros de la sabiduría en la película "El nombre de la rosa" (y en la realidad).
No había prácticamente empleados ni tampoco mucha infraestructura; la rotativa era del paleolítico, y los pocos redactores y operarios que deambulaban entre sombras y restos de plomo por todas partes, parecían fantasmas prolijamente programados para fabricar un pésimo pasquín gorilón, solamente consumido y consumible por oligarcas ganaderos decadentes y banqueros mafiosos que todavía pensaban, escribían y leían en el mismo lenguaje soberbio y antipopular de los señores feudales y los fascistas de la España de Franco y la Italia de Mussolini.
Nos atendió "Don Pintos", encargado del suplemento de turf, que ya entonces se armaba en formato medio tabloide, con una foto en tapa del jockey en onda de cada semana. "Don Pintos" escribía y escribía sin que se le despegara un perrito viejo y chueco, que parecía estar muy atento a todo lo que su dueño decía y hacía.
--Bueno, la verdad que yo no puedo decidir nada. No tengo nada que ver con el diario, yo solamente me dedico a Maroñas y las carreras. Acá no hay secretario de redacción y el director no está nunca... A ver, mostrame algún dibujo.
Después de observar los retratos de artistas de cine y jugadores de fútbol hechos a lápiz y con las energías y la contracción de lo vocacional y los ímpetus juveniles, preguntó:
--Si te doy unas fotos ¿te animás a copiarlas?...
Yo no estaba entendiendo muy bien cómo era el asunto si él no podía decidir nada, y ahí apareció, como salida de las paredes de la caverna "nacionalista", una figura bien parecida a los adefesios de "La razón produce monstruos" de Goya: gordiflón, fofo, de un rubio de pelo de muñeca de porcelana, carita de nene mimado que toma la mema hasta los 5 años y que jamás se entrevera con la gurisada del barrio... (unos pocos años después, en mi época de cinéfilo, lo reconocí en la figura del pedófilo que interpretó genialmente Peter Lorre en "M, el vampiro de Düsseldorf", dirigida por un alemán perseguido por Hitler: Fritz Lang).
El adefesio se colocó atrás de "Don Pintos", miró de reojo los garabatos del imberbe artista gráfico empeñado en vincularse al "cuarto poder" en carácter de "asalariado" estable, y se dio media vuelta, desapareciendo sin un gesto y sin emitir más sonidos que el de su respiración jadeante y enfermiza y un taconear suave, de pasos cortitos -de bailarina de vals de kermesse- como si los fuera pensando y midiendo cuidadosamente.
"Don Pintos" nos informó:
--Es el licenciado... Él solito se escribe casi todo el diario; vive metido aquí, escribiendo y leyendo, leyendo y escribiendo... Es medio raro, más bien ermitaño, pero sin él, "El Debate" no existiría- acotó como si el periódico fuese un "artículo de primera necesidad de la cultura nacional" y aunque el "Dr. M." tampoco pudiera decidir si emplear o no a un caricaturista al que pagarle unas chirolas locas.
Por supuesto que jamás pude cobrar las tapas del suplemento de turf que hice durante un mes, parsimoniosa, amorosamente, dibujando a plumín, a vela y farol de querosén, en la esperanza de, por fin, tener un laburito con que ayudar a parar la olla familiar, hacer el liceo y verme alguna buena película de vez en cuando.
Mi padre murió ese mismo año sin llegar a los 51, por falta de asistencia médica y por exceso de penurias, a 26 kilómetros del centro de Montevideo, sin celulares, sin teléfono público, sin que "algo" o "alguien" reconociera y reivindicara la condición de seres humanos de quienes ya entonces nos íbamos auto-desterrando al culo del mundo, zafándole a los alquileres impagables, pero sin dejar de pagar el altísimo precio de tener que renunciar a bienes terrenales tan elementales como la energía eléctrica, el agua potable, un saneamiento adecuado, un transporte colectivo adecuado; en fin, una vida y una muerte "adecuadas"...
En el velorio paterno, finalmente, enganché laburo de dibujante "de efemérides" en el diario "Acción", gracias a la "muñeca" de una parienta lejana, "bagayera-militante" del otro partido histórico del poder y de la cremita pitucona pseudo burguesa criolla -el partido colorado, el famoso partido del golpismo "legal"-.
Este otro diario del sistema al menos funcionaba en un local bien iluminado, hecho por laburantes con cierta conciencia de clase, sindicalizados parcialmente, sin el aspecto sepulcral y cavernícola de los pobres entes plomizos del Dante de "El Debate"... (Pero esta es otra historia que no tiene mucho que ver con la intención de estas líneas, que no es otra que la de describir un "paisaje" diferente sobre un personaje aparentemente secundario del llamado "proceso cívico-militar" oficializado el 27 de junio de 1973 en la Republiqueta "Oriental del Uruguay". Personaje hoy buscado por el pueblo oriental para que él tampoco se las lleve de arriba en la batalla contra la impunidad, aunque nunca haya exhibido su condición de desalmado vistiendo uniforme, pese a poseer grado militar de "oficial asimilado").
Exactamente diez años después de aquel peregrinar que nos había llevado a la "caverna nacionalista" de la Plaza Matríz, tuve el segundo y no último encuentro con aquel bicho raro que se escribía él solo, casi, todo "El Debate", al decir de "Don Pintos":
Era nada menos que el principal encargado vernáculo de asesorar a los botones en el "Establecimiento Militar de Reclusión Nº 1", de Libertad, en el "arte de enloquecer y suicidar" prisioneros políticos, parodiando fungir de "psicólogo" (asesorado a su vez por "expertos" yanquis en la materia, especializados en la guerra imperial contra el pueblo vietnamita y otras hazañas imperiales por el estilo).
Ahí supe que el sujeto "M." se llamaba Dolcey Britos, naturalmente apodado por todos -milicos rasos incluidos- "Menguele", y ya conocido también -por connotado estudiante fascista- por otros presos que habían tratado de estudiar "psicología" en la misma Universidad de la República que bancó los estudios del incansable cagatinta de la Plaza Matríz.
Una de las tareas primordiales de Britos era sencilla y "apasionante": debía leerse toda la correspondencia de ida y vuelta del "personal recluso" y dictaminar qué cartas entraban y cuáles salían... Pero, además y fundamentalmente, se ocupaba de llevar un prolijísimo registro de los datos extraídos de la correspondencia que permitían detectar naturales complicaciones afectivo-sentimentales o cosas parecidas en los prisioneros y sus familiares, datos potencialmente "útiles" para convertir esos imaginables desacomodos subjetivos, en seguras alteraciones psicológicas y hasta crisis de carácter psiquiátrico leves, medias o agudas. (O sea, Britos era un productor "intelectual" de tortura psicológica sistemática y masiva, y, a la vez, quien debía "atender" a sus propias víctimas, no precisamente para "curarlas", sino para completar y hacer cristalizar todas sus acciones previas, todo ello otra que calificable como delitos "de Lesa Humanidad"...).
Luego, transmitía la información y sus valoraciones "profesionales" a los verdugos uniformados de alto rango a cargo de la cárcel, recomendando tales y cuáles "medidas" en atención a cada caso personal y en función del objetivo clave de su importantísima tarea "laboral-militante": proporcionar todos los consejos necesarios para lograr el máximo posible de suicidios en el campo de concentración "de Libertad", por vía de la "inducción", preferentemente, pero sin descartar jamás la "acción directa" criminal, presentada como autoeliminación en un contexto en el que resultaba inimaginable la verificación forense efectivamente profesional sujeta a la verdad científica (peor, todavía: muchísima gente sabe muy bien y con gran pesar, que los milicos impedían a los deudos cualquier posible autopsia extra militar posterior a la entrega de los cuerpos, siendo lo más común que los velorios se realizaran, compulsivamente, a cajón cerrado, en presencia de botones apuntando con sus fusiles y con la orden de "actuar" en caso de "desacato").
Resumiendo: durante muchísimo más tiempo del que fue visible en el penal -muchas veces actuando a distancia- "M" fue erigiendo una genuina academia de terrorismo de Estado, que también actuaba sobre las familias del "personal recluso" y que planificaba y ejecutaba no solamente la tortura y el crimen "personalizado", sino que también hacía lo mismo masivamente,; es decir, planificando y ejecutando la persecución sistemática y sin tregua sobre toda la población prisionera del "proceso cívico-militar", sin discriminar entre tupas, anarcos, bolches o militantes orejanos atrapados en la cacería humana industrial que empezó después de haber sido totalmente derrotada la timorata guerrilla de la pulverizada "Tacita de Plata" convertida en "Tacita de plomo".
¿Qué aportan estos párrafos?. No mucho ni muy sustancioso; pero si ayudan, creo, a comprender los no muy sutiles entrelazamientos del poder capitalista, en el que los que hoy aparecen como inofensivos comentaristas de la superestructura burguesa, como frívolos alcahuetes del sistema, como mercenarios de la tele y la "prensa grande", mañana, dentro de un rato, ahora mismo, pueden ser también "los cuadros" renovados del siempre renovado terrorismo de Estado.
Buscar a Dolcey Britos, señalarlo, acusarlo, llevarlo a los juzgados y a la cárcel a pesar de sus 80 años y su segura pretensión de hacernos creer que también fue una "víctima de las circunstancias", es clave para ayudarnos a ubicar, señalar y neutralizar a aquellos personajes que hoy -hoy, no ayer ni anteayer-, a la misma edad en que "M" se escribía "todo el diario" de la vacunocracia, siembran con plena conciencia semillas de violencia fascista, ahora creídos de que ya es imposible que la violencia de abajo pueda volver a anidar en cabezas y corazones resueltos a no tolerar más la vejación impúdica de los de arriba y sus mandaderos.
Britos, además de merecer el Juicio y el Castigo que se ganó en "mala ley", es también la figura emblemática de la maquinaria de cobardía y engaño montada en función de la impunidad madre de todas las violencias e inseguridades: la explotación y la opresión, con la consiguiente estigmatización y "condena cultural" a toda expresión de voluntad de abolir la desigualdad y la injusticia, aun aquella que solamente apela a la razón y que llama a la unidad férrea e invencible de la clase trabajadora, sin hablarse siquiera de una violencia popular que ni la decretan ni la detienen los caprichos político-estratégicos de nadie.
"M" y los actuales "intelectuales" del fascismo, son la luz roja que hay que hacer ver y condenar, para poder cruzar, seguros, las calles de la historia sin que la distracción o la subestimación nos dejen tendidos en el cordón de la vereda. "M" es también el envenenamiento que sale de las pantallas del televisor y que no nos muestra a los auténticos enemigos del pueblo.
¡A buscarlos y señalarlos, a todos y todas, contra la impunidad, contra toda la impunidad y en defensa de un futuro-presente sin privilegiados ni condescendencia con los mercenarios del poder!!!.
Gabriel Carbajales
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Comisión Nacional para homenajear
La victoria popular contra la dictadura en 1980
El próximo 30 de noviembre se cumplen 30 años del histórico pronunciamiento popular que dijo NO a la constitución que pretendía imponer la dictadura y la derrotó políticamente.
Este pronunciamiento se dio en medio de condiciones durísimas, represión permanente con miles de presos políticos, decenas de miles de despedidos y destituidos, cientos de miles de exiliados, los sindicatos, las organizaciones populares y los partidos políticos ilegalizados, la educación intervenida y la complicidad de los grandes medios de comunicación con la dictadura.
En medio de esa represión el pueblo uruguayo mantuvo su decisión de luchar pagando un altísimo precio por ella.
La dictadura, las fuerzas económicas, sociales y los medios de comunicación que la apoyaron intentaban legitimarse y perpetuarse con una constitución fascista que autorizaba solo algunas expresiones políticas, eliminaba la autonomía universitaria, institucionalizaba la participación de las Fuerzas Armadas en el poder, reglamentaba la huelga, coartaba la organización gremial y prohibía la sindicalización de los funcionarios públicos.
El triunfo del NO fue una sorpresa para los dictadores y para el mundo, no lo fue para quienes asumieron una conducta permanente de resistencia.
Desde la clandestinidad la CNT y la FEUU en un llamado al pueblo uruguayo en setiembre de 1980 decían: “Esta etapa actual que debe congregar a todos los orientales honestos, es la de enfrentamiento a la dictadura en sus intentos por institucionalizarse. Llamamos pues a todos los orientales patriotas, sean cuales sean sus ideas, filosóficas, políticas, religiosas, para que aúnen esfuerzos para derrotar con un NO categórico, las pretensiones de la dictadura de eternizarse en el poder”.
El triunfo del NO fue expresión de todos los sectores democráticos de la sociedad uruguaya y como tal debe ser recordado, pero los trabajadores y las organizaciones populares tuvieron un papel central que no debe ser ignorado.
Convocamos hoy, 30 años después, a recordarlo y homenajearlo como lo que fue, una victoria de la lucha y el compromiso de cientos de miles de uruguayas y uruguayos.
A rescatar la lucha de los trabajadores, los estudiantes, los cooperativistas, los jubilados, las mujeres, los cristianos, las diversas expresiones de la cultura, los luchadores clandestinos, los presos políticos, los exiliados y las pocas y arriesgadas expresiones legales y semi-legales en los medios de comunicación, también de los partidos políticos (en aquel entonces ilegales o prohibidos) y las personalidades proscriptas o no.
Habrá un acto el propio 30 de noviembre pero antes y después convocamos a todas y todos a organizarse, recordar y homenajear, a construir memoria que es la única manera de construir futuro.
Convocamos a reconstruir la memoria de las miles de expresiones de lucha, las volanteadas, las pintadas, las reuniones y marchas relámpago, la huelga de Veterinaria, la huelga de la construcción, la resistencia al cambio de fecha del 1 de mayo de 1980, fecha en que fue asesinado el obrero metalúrgico Jorge Reyes, el asesinato en tortura de Hugo Dermit.
Convocamos a rescatar el protagonismo del pueblo y sus organizaciones en esta epopeya por la libertad y la democracia.
PIT-CNT, FUCVAM, FEUU, ONAJPU, CRYSOL, AMUME, MADRES Y FAMILIARES,
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Comunicado. "Familiares de Detenidos Desaparecidos" rechazó los reclamos de los militares
"Estas FFAA no contribuyen a
la defensa nacional, la socavan"
En una extensa declaración, la organización Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos rechazó los planteos de las Fuerzas Armadas por presupuesto. También preguntó al sistema político, gremios y sindicatos y a la sociedad civil "para qué y qué FFAA necesitamos
"En los últimos tiempos y a propósito de la discusión del Presupuesto Nacional, se han sucedido hechos y posturas en relación a las FFAA. Hechos que son preocupantes por lo que revelan y que merecen ser tratados con mayor profundidad. Pensamos que es necesario generar la reflexión ciudadana sobre los mismos. Ese es el sentido de las líneas que siguen.
Es sabido que las FFAA, protagonistas del golpe de Estado y verdadero núcleo organizacional de la dictadura cívico-militar, se enseñorearon durante 13 años del poder absoluto en este país. En ese período se cometieron crímenes reiteradamente denunciados y probados. Ellas reprimieron, clasificaron los ciudadanos, dictaron y ejecutaron todas las políticas nacionales e internacionales del país e intervinieron en lo privado. Nada, absolutamente nada, quedó fuera de su voluntad de control. Todo lo que no podían controlar (partidos políticos, sindicatos, prensa, etc.) fue prohibido y sus integrantes y promotores perseguidos.
Durante el goce de ese poder mal habido, incrementaron sus efectivos en un número récord y consecuentemente multiplicaron cargos y grados para la oficialidad... más galones, más cargos, más sueldos. Su máximo intento de consolidación fue la reforma constitucional derrotada por la ciudadanía en 1980. Como no podía ser de otra manera encallaron al país y su gente en el magma del atraso, la corrupción, la pobreza, el endeudamiento, la condena internacional, el desastre. Todos sabemos los costos humanos, sociales, económicos, civilizatorios que nos dejaron.
Ellas, de alguna manera conscientes de que en algún momento, con el advenimiento de la democracia llegaría la hora de rendir cuentas, se abroquelaron, se aferraron a su poder y a su forma de ejercerlo. Ya no serían "el Estado", pero sí "un Estado dentro del Estado". Enquistadas, su mentalidad quedó fijada en la época y modus operandi de su tiranía.
Así Medina encerró en su caja fuerte las citaciones judiciales a militares, después se implicaron en el caso Berríos (1992), coparon la Comisaría de Parque del Plata, secuestraron y asesinaron a Berríos, trucaron fotos para "demostrar" al Parlamento que estaba vivo... y los generales se compactaron para enfrentar los reclamos del presidente Lacalle que debió regresar apresuradamente de Londres. Años después bajo la Presidencia de Batlle le mintieron a la Comisión para la Paz.
Después le mintieron al presidente Vázquez en los informes sobre los desaparecidos que solicitó a las respectivas armas y sobre el lugar donde estarían los restos de María Claudia García de Gelman. También, en 2008, el general Rosales se permitió criticar en Santiago a la Justicia chilena a propósito de los coroneles procesados en Chile. Siempre prepotentes, vanidosas, ellas no rinden cuentas. Se creen y de alguna manera lo son impunes.
Ahora, cuando se ha conocido la corrupción en el manejo financiero administrativo, cuando acaban de sentenciar en Chile a los oficiales implicados en el asesinato de Berríos, pensábamos que tal vez las FFAA tuvieran un gesto de pundonor. Pero nos equivocamos, no dijeron nada al respecto.
En cambio, sí abrieron la boca para defender sus bolsillos y privilegios. Claro, disfrazaron su avidez invocando la pobreza de la tropa; la misma tropa a la que le tocó la tajada flaca cuando la oficialidad repartió los dineros de las Misiones de Paz y se quedó con la tajada gorda. La misma tropa por la que se hacen servir en la vida cuartelera y en la privada.
Los "abnegados defensores de la Patria" amenazaron con retirarse prematuramente porque jubilados ganan más. Los coroneles se insubordinaron, ya que les habían mandado (el mando es otro de sus valores de oro) quedarse quietos y chitos y se fueron a corcovear a sus "instituciones sociales", cuyas autoridades salieron al ruedo a defender la corporación con el discurso paranoico de la venganza y del complot de contrainformación y otra serie de delirios que debimos escuchar con paciencia y tolerancia y que no logra más efecto que hundirlos en la consideración ciudadana. "Instituciones sociales" que ahora se preocupan por los costos de las excavaciones destinadas a encontrar los restos de nuestros familiares...
Sí señores, no tendríamos que gastar ni un peso si ustedes no los hubieran matado y enterrado clandestinamente o, si admitiendo su responsabilidad, dijeran dónde están. Así que éste es uno de los costos de su criminalidad y su cobardía.
Todo esto nos lleva a razonar que: Vivimos en un país que hace denodados esfuerzos por salir de la pobreza, del endeudamiento y del caos administrativo. Que hace esfuerzos por incrementar su producción, por ser serio y ganar la confianza de su gente y de la del exterior, por cumplir con las normas del derecho nacional e internacional.
Somos un país con una superficie que apenas araña el 1% de la de Sudamérica...
Un país que ha comprendido que su soberanía, independencia y seguridad dependen del desarrollo de su economía, de su respeto del derecho, de su educación y cultura, de sus relaciones internacionales.
Que dependen de la calidad de la convivencia entre sus pobladores, de su compromiso con la paz y la libertad, con la integración regional; que ha votado una Ley Marco de Defensa Nacional que refleja estos aspectos.
Entonces, ¿qué hacemos manteniendo unas FFAA cuya proporción por habitante (7 cada mil) es la más alta de la región? ¿Por qué mantenemos agregados militares cuyo costo anual ronda los 8 millones de dólares? ¿Por qué con todas las limitaciones económicas y las inversiones que debemos hacer para sacar el país del pozo destinamos el 1,2% del PBI a mantener esta burocracia obsoleta y armada?
Estas FFAA, con sus crímenes de antes y durante la democracia, no contribuyen a la defensa nacional, al contrario, la socavan.
Estas FFAA persistentes en su silencio y mentiras, están divorciadas de la población y eso las cuestiona como elemento de defensa. Estas FFAA que insisten en no subordinarse más que superficialmente a los poderes constituidos, que aspiran a mantener su indisciplinada autonomía, que miran con aversión toda legislación que implique subordinarlas al poder político, son un riesgo para la democracia. Estas FFAA que parecen no darse cuenta que la guerra fría terminó, que las dictaduras ya se tuvieron que ir, no son más que la ignominiosa presencia de nuestro peor pasado. Desprestigian al país y deshonran sus tradiciones.
Estas FFAA no dan garantías de que Nunca Más el terrorismo de Estado va a abatirse sobre nosotros o las generaciones futuras. Por eso nosotros, continuaremos siguiendo atentamente sus acciones. Por eso estaremos inclaudicablemente defendiendo el Estado de Derecho y sus legítimas autoridades.
En este sentido, invitamos a los partidos políticos, a los gremios y sindicatos, a todas las organizaciones de la sociedad civil, a plantearse seriamente dónde radica nuestra Defensa Nacional, para qué y qué FFAA necesitamos y hacer llegar estas reflexiones al mayor número de personas posibles comprendiendo que en esto se juega gran parte de nuestro futuro como país y como sociedad".
Uruguay y sus Fuerzas Armadas:
El peligroso síndrome del olvido
Carlos Medina Viglielm
El recientemente elegido presidente de Uruguay, José Alberto Mujica Cordano ha abierto un debate dentro de las filas del partido de gobierno, la coalición de izquierdas Frente Amplio, al proponer “superar las instancias del pasado" y "construir un nuevo vínculo con militares y policías, para no quedar presos de la historia".
Las últimas elecciones presidenciales en Uruguay ocuparon grandes titulares en la prensa internacional. No era para menos. El nuevo presidente cuenta con una historia muy poco común en comparación con la casi absoluta totalidad de presidentes a lo largo y ancho del mundo. Ex guerrillero, fue integrante del Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros, uno de los movimientos armados más famosos de la posguerra o si se quiere, de la Guerra Fría.
Las acciones del MLN – T, entre 1966 y 1972, se distinguieron por su espectacularidad y su precisión, al tiempo que carecieron, la mayor parte de las veces, de consecuencias sangrientas. Esto hizo que las acciones se volvieran simpáticas y populares. Eso no significa, por otra parte, que no haya quienes, y más en estos tiempos, que consideren al MLN –T como una organización terrorista.
En Uruguay entonces, la presidencia de la nación es ocupada, a través de elecciones libres y democráticas, por un ex dirigente guerrillero. Es comprensible que el resultado de las elecciones en Uruguay, ese pequeño país apretado entre Argentina y Brasil, haya tomado mucha notoriedad.
Por otra parte, a ojos del gran público continental, que recuerda las acciones del MLN – T, así como el final que tuvo la organización a manos de la policía y el ejército uruguayos a principios de los ’70 del siglo pasado, se ha dado la notable paradoja de que los derrotados hace casi 40 años llegaran al final, a ocupar los máximos cargos de gobierno.
Algunos periódicos en Montevideo publican las fotos viejas y las fotos nuevas: 1972, Juan María Bordaberry Presidente (el dictador) y al lado, José Mujica preso por guerrillero; 2010, José Mujica Presidente y al lado, Juan María Bordaberry encarcelado por varios delitos, entre ellos el de secuestro y asesinato de parlamentarios uruguayos en Buenos Aires.
Ahora las manifestaciones del “Pepe” Mujica, vuelven a provocar espectativas e interrogantes. Hasta ahora era todo muy entendible. Lo muy difícil de entender, aparece con la propuesta de Mujica a todo su equipo de gobierno diciendo que "la izquierda tiene un problema de comprensión para con las Fuerzas Armadas y la Policía, por ello es imprescindible crear una nueva cultura al respecto".
Lo primero que despertó una ola de críticas a nivel popular y en particular entre los familiares de los detenidos desaparecidos, fue la idea de Mujica de posibilitarle a la Justicia uruguaya, un mecanismo por el cual los presos de más de 70 años pudieran continuar cumpliendo sus penas en arresto domiciliario. Mujica no se refería en primer término a otros presos que los militares y policías que luego de haber sido procesados como responsables de crímenes de lesa humanidad, cumplen hoy largas penas de cárcel.
La prisión de estos delincuentes ya había sido fuente de polémica en su momento, porque la cárcel donde se alojan, fue construida especialmente para ellos dentro de un predio militar, por orden del gobierno anterior encabezado por el Dr. Tabaré Vázquez.
Son conocidas a nivel internacional, las graves carencias que ha tenido y tiene Uruguay en cuanto a capacidad carcelaria, lo cual se ve agravada día a día con la interminable ola de delitos contra la propiedad o más graves aún como son las rapiñas a mano armada, que día a día suceden en el país. Los presos –y Uruguay ha sido seriamente criticado por ello por parte de autoridades a nivel internacional-, viven hacinados. ¿Cómo es posible entonces, que se construya una “cárcel de lujo”, -como fue denominada por la gente común-, para los que violaron los derechos humanos en la dictadura, mientras que los ladrones de gallinas han tenido más de una vez que “dormir por turno” en alguna celda de las cárceles comunes por carecer de lugar para tirarse en el piso?
Esto es algo que también ha sido aprovechado por los partidos de derecha que, siendo los principales responsables de haber causado la situación extrema de exclusión que termina provocando los actos delictivos, critican al gobierno de izquierda por “violar los derechos humanos”, luego de haber pasado por las cárceles de la dictadura.
Con mayor o menor vehemencia, la propuesta de Mujica de suavizar las condiciones de prisión de los antiguos represores de la dictadura, ha sido rechazada por diversos integrantes de la coalición de izquierdas en el gobierno. Las negativas más notorias han sido expresadas por el Partido Socialista y el Presidente mismo del Frente Amplio, Jorge Brovetto.
No conforme con la respuesta obtenida, José Mujica se dirige a todo su equipo de gobierno y plantea la "imperiosa necesidad" de que el gobierno atienda las expectativas y requerimientos de los militares y policías y en particular de los mandos medios hacia abajo –es de pública notoriedad por ejemplo, el alto porcentaje de policías y militares de bajo rango que sobreviven por debajo de los índices de pobreza-, cuestionando ciertas actitudes reticentes de parte del Frente Amplio para con ese sector de la sociedad.
En el Uruguay "nos pasa que hemos vivido una dictadura muy dura, entonces, en los hechos tendemos a endilgarles a estas Fuerzas Armadas de hoy la responsabilidad de cosas que pasaron hace muchos años". El mandatario dijo que con esta actitud "dejamos al costado, como despreciados, a nuestros cuerpos armados".
"En todo caso, los tenemos como a un perro peligroso, atado en el fondo, no lo queremos ni mirar mucho y, sin embargo, está integrado y hecho por hombres de nuestro pueblo y de nuestra sociedad, que en los hechos tienen nada más y nada menos que la responsabilidad de llevar las armas del país", remarcó Mujica.
"Creo que asumimos una actitud torpe, torpe con el futuro, con el porvenir, porque la gran garantía de todas las luchas del pueblo uruguayo, por mejorar, por distribuir mejor, se va a poner a prueba, no sé cuándo, algún día, cuanto más lejos mejor, cuando alguna crisis mundial nos traiga una crisis de reparto".
"Y en esa hora tendrá un inmenso valor que los cuerpos armados de nuestro país obliguen a respetar la democracia, a que no existan aventuras, a que tengamos las tensiones que tengamos que tener, pero sin cataclismos institucionales".
Y Mujica expresa su principal argumento: "Hay que discutir a fondo estos temas comprendiendo las partes de un proyecto nacional y democrático, porque las Fuerzas Armadas son claves para la estabilidad de la democracia".
"¿Cuál es la última garantía en una sociedad, del juego y de la existencia institucional de la democracia de derecho que conocemos?” (...) "La verdadera garantía para una nación es que sus cuerpos armados, en los grandes momentos de tensión, cuiden y respeten el funcionamiento institucional; esto no tiene vuelta y no hay que disimularlo".
Parece como que para Mujica, el rol de las Fuerzas Armadas es el del “hombre fuerte” de la familia, que cuida de la integridad de la misma frente a los peligros que puedan surgir ó, “en los grandes momentos de tensión”.
Pero hay un detalle importante soslayado por Mujica. Y es que la sociedad uruguaya como en la inmensa mayoría de las naciones, está compuesta por clases sociales. Hay clases sociales poderosas económicamente (¡caramba!) y clases que, si bien son mayoritarias en cantidad, son desposeídas económicamente.
Los ejércitos existen, desde la primera vez, para conquistar o defender conquistas en la posesión de valores económicos: territorios, yacimientos minerales, terrenos cultivables, acceso al mar o al agua potable, etc. Todo lo demás que se diga es para justificar. Los dueños de los ejércitos, los que se amparan en ellos, los que mueven los hilos detrás de ellos, también han sido a lo largo de la historia, los mismos, es decir, los que disponen en beneficio de quién, irán a parar las utilidades de lo que se posea.
Las fuerzas Armadas en este mundo en que vivimos, no están para garantizar la integridad de la democracia, sino la integridad de los dueños del poder económico. En nuestro continente, el primer lugar (y por mucho tiempo el único) donde el ejército fue y es garantía de la defensa de la integridad del pueblo todo es la República de Cuba. Y eso porque las Fuerzas Armadas Revolucionarias, profundamente arraigadas en el pueblo, son la garantía del sistema político de administración de la economía o sea, de la integridad del sistema socialista en la isla.
Fuera de Cuba, en los demas países del continente, con la salvedad de la República Bolivariana de Venezuela, que desarrolla un nuevo proyecto de administración detrás de la idea del “Socialismo del siglo XXI”, las Fuerzas Armadas permanecen siendo defensoras de los dueños del poder económico nacional y/o extranjero. Y si no, miremos a Honduras.
El 28 de junio de 2009 las fuerzas Armadas de ese país, al mando del teniente coronel René Antonio Herpburn Bueso, allanaron el domicilio del presidente Manuel Zelaya y lo expulsaron del territorio hondureño.
Las fuerzas Armadas hondureñas respondieron supuestamente a las órdenes de quien ocupó ilegalmente el cargo de Presidente: Roberto Micheletti pero, se sabe que el avión en que se trasladó al presidente Zelaya secuestrado, aterrizó en una base norteamericana antes de seguir vuelo a Costa Rica, donde Zelaya (en pijamas), sería abandonado a su suerte. Evidentemente los lineamientos del golpe, fueron dados mucho más al norte de Tegucigalpa, más concretamente en Washington, como ha sucedido en todos y cada uno de los golpes de estado que se han perpetrado en el continente.
Muy que le pese a Mujica, las Fuerzas Armadas hondureñas, lejos de garantizar la democracia, respondieron a sus mandos naturales o sea, al Pentágono, “fuente de inspiración” de las Fuerzas Armadas de todo el continente.
Uruguay ni escapa a ello ni ha habido voluntad política por parte de la coalición de izquierdas (que con José Mujica llegó a un segundo gobierno), en modificar escencialmente el estado de cosas. Se ha hablado de un debate acerca del papel que deben jugar las Fuerzas Armadas, pero no más allá de efectivizarlas y proveerlas de mejores recursos.
Pretender que las Fuerzas Armadas uruguayas, que han sido entrenadas, armadas y ”asesoradas” por el Pentágono, que siguieron los lineamientos de sus “mandos naturales” al igual que las otras Fuerzas Armadas del continente a la hora de dar los golpes de estado, defendiendo, no los intereses nacionales sino los intereses del Imperio y la oligarquía nacional cipaya, vayan a ser “ la última garantía en una sociedad, del juego y de la existencia institucional de la democracia”, parece un tanto ingenuo, para un veterano ex-guerrillero como Mujica.
Porque lejos de apartarse de las funestas prácticas golpistas, muy lejos de reconocer sus crímenes, y de mostrar algún síntoma de arrepentimiento dando a conocer, al menos, el destino de los detenidos desaparecidos, los altos oficiales al mando de las fuerzas Armadas Uruguayas, no dejan pasar oporunidad en reafirmar el convencimiento de que “hicieron lo correcto”.
El viernes 5 de agosto de 2005, apenas unos meses después que asumiera como presidente de Uruguay el Dr. Tabaré Vázquez, cuando los uruguayos pensaban que la justicia por los crímenes de la dictadura por fin llegaría, el diario matutino La República publicaba en tapa:
“El 2 de agosto de 2005 es una fecha que de ahora en más debería ser incorporada en los libros de historia como un día trascendente y quizás, algún día, señalada en rojo en el almanaque por su significación desde el punto de vista de la institucionalidad uruguaya: ese día culminó definitivamente la transición iniciada con las elecciones nacionales de 1984 tras 11 años de dictadura militar.”
“El 2 de agosto de 2005, por primera vez en las palabras y en los hechos, un jefe militar, en este caso el comandante en jefe del Ejército, teniente general Angel Bertolotti, cumplió e hizo cumplir cabalmente una orden del Presidente de la República en tanto comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.”
Es que ese día, el General Angel Bertolotti, jefe del Ejército, le señalaba a Macarena Gelman, nieta del poeta Juan Gelman, el lugar donde supuestamente estaban enterrados los restos de María Claudia Irureta Goyena de Gelman, secuestrada en Buenos aires en 1976 y traída clandestinamente por militares al Uruguay para que diera a luz y luego ser asesinada y desaparecida.
El Uruguay entero contuvo la respiración. La odisea de Macarena parecía llegar a su fin. Pero allí, en ese lugar que señaló el jefe del ejército no estabn los restos de María Claudia y hasta ahora, no se sabe dónde están, porque los asesinos continúan manteniendo silencio. Los uruguayos apretaron los dientes, el general Bertolotti se hizo el tonto y el presidente Vázquez miró para el costado.
El día 14 de Septiembre del 2006, el diario La República titulaba en tapa: “De espaldas a la democracia: los 3 comandantes homenajearon al terrorista que se quitó la vida”.
Luego de que varios de los más connotados criminales, responsables de una larga lista de crímenes realizados en los tiempos de la dictadura cívico-militar fueran encarcelados, dichos tres comandantes, Tte.Gral. Carlos Díaz, Tte.Gral. aviador Enrique Bonelli* y el Contralmirante Oscar Debali, participaron el 13 de septiembre del 2006, de un acto de homenaje a uno de ellos, Juan Antonio Rodríguez Buratti, quien (supuestamente, sin testigos) se suicidó en momentos en que era arrestado. El acto se celebró en la Sede del Centro Militar.
El orador del acto fue el Cnel. Carlos Rivarola que señaló que “el mejor homenaje que podemos tributarle al Cnel. Rodríguez Buratti es aportar nuestra mayor contribución para fortalecer la siempre vigente unidad de la familia militar”.
El día lunes 28 de enero del 2008, el diario La República tituló en primera plana: “Actual Jefe de Policía justificó Golpe de Estado”.
El periódico daba a conocer un documento fechado en 1979 perteneciente a la Escuela Departamental de Policía del Dpto. de Soriano, en el cual dicho comisario aseveraba que “la sedición estaba en la calle” y era necesario “tomar las riendas” del Estado.
Ese policía, entonces a cargo en de las jefaturas de dos departamentos en Uruguay en 2008, bajo el gobierno de Tabaré Vázquez, desarrolló y dio a conocer entre sus alumnos aspirantes a policía, una teoría en la cual justificaba las acciones golpistas.
Estas son solo algunas “perlas”, del largo collar de anécdotas que se podrían mencionar, respecto a la actitud que han mantenido los mandos -debe aclararse- militares uruguayos. Por si todavía quedara alguna duda, está lo expresado por dos generales del ejército el día 14 de abril del corriente año 2010. Como cada año, el 14 de abril se recuerda a los "Caídos en la defensa de las instituciones democráticas y de la libertad", aludiéndose con ello a uniformados que cayeron abatidos por la guerrilla.
En dicho acto, realizado en la Plaza de la Bandera, actuó como orador el General Raúl Mermot , que se retirara en 1997 con la jerarquía de teniente general y que en su momento advertió publicamente que no dejaría pasar a los jueces al interior de los cuarteles, para investigar las desapariciones. En su discurso del día, Mermot criticó a la ex ministra de Defensa, Azucena Berrutti, "cuando en la plenitud de su mandato (...) permitió que la fiscal actuante, doctora Mirtha Guianze, enviara a prisión a militares dependientes de su propio Ministerio", refiriéndose a los delincuentes que cumplen penas de cárcel hoy por haber cometido crímenes durante la dictadura.
En otro acto realizado en la fecha, dentro del Centro Militar, refiriéndose a los mismos delincuentes, el presidente del instituto castrense, el general (r) Manuel Fernández Vergara, señaló: "En esta fecha queremos tener un recuerdo especial para las víctimas actuales de la guerra revolucionaria en la cual seguimos inmersos, que están desterrados en Chile, en Argentina, en Italia y a los 'prisioneros de guerra política' que están en Domingo Arena (la “cárcel de lujo”), o en Cárcel Central o en sus domicilios, a todos ellos nuestros respetos y sepan que no los hemos olvidado; sepan que no descansaremos hasta ver que logren plenamente su libertad y sus derechos y sepan además que la suerte de ustedes es también la nuestra". A este acto concurrieron los ex presidentes, impulsores y defensores a ultranza de la “ley de Impunidad”, Julio María Sanguinetti y Luis Alberto Lacalle.
Contra lo que dice el presidente Mujica, la izquierda ha considerado históricamente que la única garantía que tiene la democracia, está basada en la unidad de las clases trabajadoras. Los ejércitos del mundo capitalista, o sea la mayoría de los ejércitos, están educados para cumplir órdenes pero no precisamente de indios, obreros harapientos o estudiantes, sino de los “señores poderosos” aconsejados históricamente -no olvidarse-, por la jerarquía eclesiástica.
Tampoco es muy sano pensar en el papel de las Fuerzas Armadas como cosa interna, dentro de fronteras, por más que Mujica y algunos de sus viejos compañeros hablen de la necesidad de custodiar el territorio y en particular el extenso territorio marítimo del país. Parece ser un pensamiento de aldeanos y, como decía Martí, “Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde (...) ya da por bueno el orden universal, sin saber que los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, (...)”.
Las Fuerzas Armadas uruguayas, son segura y lógicamente un elemento a poner en juego por “los verdaderos mandos”, en su afan de controlar el mundo. Todos los mares de la tierra están siendo patrullados por las nueve flotas norteamericanas, con el fin de “defender sus intereses”, ocupando o bombardeando “cualquier rincón oscuro del mundo”. Y por si acaso ya hay integrantes de las Fuerzas Armadas Uruguayas cumpliendo “misiones de paz”, delineadas por la Naciones Unidas (léase el Pentágono), en Africa pero por sobre todo, en Haití (muy cerca de Cuba).
Se supone que a esta altura de la historia no cabe hacerse ilusiones pensando en lo bueno que significa que haya un afro-americano al mando de las fuerzas Armadas más poderosas de la historia de la humanidad. Obama, bien lo dijo Fidel, “es un producto del Imperio”.
La integración de las Fuerzas Armadas uruguayas en el mejor contexto general de la nación, no puede realizarse antes de su replanteamiento total, respecto a sus formas y cometidos esenciales. Eso es algo que fue firmemente expresado en el II Congreso del Pueblo, que se realizó en el año 2008, con la participación de la inmensa mayoría de organizaciones sociales y sindicales uruguayas provenientes de todo el país, encabezadas por la Central Obrera, el PIT-CNT pero que, al parecer, no es tenido en cuenta..
El presidente uruguayo propone “superar las instancias del pasado". No es la primera ni será la última vez en que la gente trate de explicarse qué fue lo que quiso decir en su muy particular lenguaje. Si lo que quiso decir significa no guardar rencores puede estar bien. En todo caso, se trata solamente de hacer justicia. Si el “Pepe”, que fue perseguido, baleado, torturado, aislado y amenazado de muerte durante años en oscuros calabozos, quiere perdonar a sus verdugos, tiene todo el derecho a hacerlo, pero en su fuero íntimo. Mujica no puede pretender, que lo haga la nación que circunstancialmente preside y menos, que ella le de paso al olvido.
Perdonar, para aquellos que lo puedan hacer, tal vez sea muy beneficioso. La vida es tan corta. Pero olvidar, es histórica y definitivamente, muy peligroso.
* Enrique Bonelli, Jefe de la Fuerza Aérea Uruguaya bajo el gobierno de Tabaré Vázquez hasta su jubilación, confeso cohechor (copiloto) en el llamado “Segundo vuelo” (vuelos de la muerte), en el cual fueron transportados alrededor de una veintena de prisioneros políticos uruguayos desde Buenos Aires, entre ellos Juan Pablo Recagno, Ary Cabrera, María Emilia Islas Gatti, Juan Pablo Errandonea y Armando Arnone y que continúan desaparecidos.** "Ley de Impunidad": Ley tras la cual se ocultan muchos de los que cometieron crímenes en la última dictadura cívico-militar en Uruguay. Ley que ha sido pleviscitada en dos oportunidades y continúa vigente, bajo el nombre real de Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado. Dicha Ley ha sido impugnada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El Parlamento uruguayo estudia la posibilidad de anularla y evitar así, las sanciones que puedan venir por parte de dicha Comisión.
PALABRAS DE LA PRESIDENTA DE LA NACIÓN ARGENTINA:
CRISTINA FERNÁNDEZ,
EN EL ACTO POR EL DÍA NACIONAL DE LA MEMORIA, LA VERDAD Y LA JUSTICIA, REALIZADO EN EL EDIFICIO DE LA EX ESMA
Muchas gracias y muy buenos días a todos y a todas.
Señor Ministro de Derechos Humanos de la República Federativa del
Brasil (APLAUSOS); querido amigo, senador mandato cumplido de la
República de Chile, Carlos Ominami, gracias por estar con nosotros
(APLAUSOS); organizaciones de derechos humanos, Madres, Abuelas, H.I.J.
O.S., Familiares, asambleas permanentes, en fin, todos aquellos que
mantuvieron viva la llama de la memoria y la demanda de verdad y de
justicia: a todos ustedes, en nombre de todos los argentinos y también
creo en nombre de la condición humana, independientemente del lugar en
que uno haya nacido o al dios que le rece, en nombre de la condición
humana, muchas gracias por estos años de lucha. (APLAUSOS)
Pero quiero también agradecerles otras cosas, tal vez, menos
perceptibles, tal vez, menos identificables, pero, sin lugar a dudas,
muy valiosas. Porque a mí durante mucho tiempo, el 24 de marzo lo vivía
como con dolor, como con rabia, como con bronca, como tal vez lo vivían
muchísimos argentinos. Pero la verdad, que de las Madres, de las
Abuelas, de Estela, de Eve, de Tati, de Rosa, no quiero dejar de
nombrar a alguna, pero en ellas las nombro creo que a todas, aprendí a
recordar de otra manera. Aprendí a recordar con amor, aprendí a
recordar con demanda de memoria, de justicia y de verdad, pero también
de amor a la vida y de alegría, porque ellas son, para los que las
conocemos, para los que charlamos con ellas, son alegres, es increíble.
Yo siempre lo dije: cuando me tocó en mi banca de senadora decretar la
nulidad de las leyes de Obediencia Debida y de Punto Final, no sé si
hubiera podido hacer lo que ustedes hicieron. (APLAUSOS)
Cuando la veo a Elsa, con su marido y sus 4 hijas todos desaparecidos,
sin familia, y la veo con esperanzas, con alegría, recordando con amor,
digo "por eso estamos aquí, porque no nos ha movido ni el odio ni la
destrucción, al contrario, nos ha movido el amor y la construcción
permanente que es lo que verdaderamente perdura y enaltece a la
condición humana". (APLAUSOS)
Fíjense, hoy estamos inaugurando este fantástico Centro Cultural que
lleva el nombre de ese extraordinario escritor argentino desaparecido
Haroldo Conti. (APLAUSOS) Y en este lugar, que ha sido remodelado,
rediseñado pero que conserva sus estructuras originales pero
absolutamente modernizadas, en este lugar que fue viejo porque fue de
destrucción y de muerte, ahora es nuevo porque es de construcción y de
amor.
Acá vamos a exhibir las obras de arte de artistas nacionales, de
artistas extranjeros, acá podrán venir argentinos y ciudadanos del
mundo a mirar arte, a mirar vida, a mirar construcción, a mirar cómo
pudimos sobreponernos a todo lo que sucedió entre estas paredes y
fuimos capaces, porque este es el ejercicio de la memoria, no la
destrucción de este espacio, de recuperarlo para el amor, para el arte,
para la vida, para la construcción que es lo que nos moviliza y lo que
nos va a seguir movilizando siempre.
Y también, como Presidenta de la Nación, tal cual lo dije en mi
mensaje a la Asamblea Legislativa, queremos finalmente que se aplique
la justicia con los jueces de la Constitución, que finalmente termine,
como recién decía el papá que me precedió en el uso de la palabra, este
capítulo tan trágico de los argentinos y podamos dar vuelta esa página
de la historia pero con verdad y con justicia que es lo que queremos,
no es tanto. (APLAUSOS)
Yo creo que nosotros tenemos, y cuando hablo de nosotros hablo de
todos aquellos que creen en el ejercicio de la memoria, de la verdad y
de la justicia y que viene hasta de mandatos bíblicos, ni siquiera nos
detenemos en un capítulo político o ideológico. La demanda de justicia
perseguirás, de memoria y de verdad, viene de todos los mandatos, de
todas las creencias, de todas las religiones y por eso son valores
universales. No estamos planteando valores en la Argentina o valores
traídos de los pelos aquí, lo que estamos planteando son valores
universales, los que nos convierte en un país que mire con dignidad y
con orgullo al mundo y que también sea mirado por el mundo con respeto
y honor. (APLAUSOS)
Yo no quiero vivir en un país donde como Mandataria cuando uno va a
visitar a otro mandatario extranjero le reclaman por justicia acerca de
ciudadanos de sus propios países que fueron desaparecidos o detenidos
aquí en la Argentina.
Recuerdo la primera vez que acompañé en una gira al exterior a mi
compañero de toda la vida y fuimos a entrevistarnos con el entonces
presidente de Francia, Jacques Chirac. Nadie podrá pensar que Jacques
Chirac sea un hombre de izquierdas. Pero lo primero que le dijo al
entonces presidente -yo estaba ahí acompañándolo- fue "la sociedad
francesa no puede entender que todavía, quien fue responsable de la
desaparición de ciudadanos franceses, siga en libertad", lo recuerdo
como si fuera hoy. Y déjenme decirles que como argentina sentí una
inmensa vergüenza porque no tuve respuestas. Y miren que suelo tener
respuestas para todo, pero no, ahí no pude. (APLAUSOS)
Por eso le pedimos todos los argentinos, encarecidamente, a nuestra
Justicia que termine con esta página y podamos seguir construyendo
memoria, seguir construyendo justicia y respeto y honor en el mundo.
Yo no quiero terminar sin dirigirme a quien quiero mucho y que se
llama Estela Carlotto y que es la presidente de las Abuelas de Plaza de
Mayo. (APLAUSOS)
Tal vez, Estela sea un emblema, un símbolo de esa reconversión de la
lucha que al principio fue para que aparecieran los que no estaban y
reconvertir esa lucha en búsqueda de los que sí sabemos que están, de
los que sí sabemos que están pero que todavía nos ocultan. (APLAUSOS)
Déjeme decirles, Estela, Rosa, todas las abuelas, que están buscando
todavía a sus propios nietos, pero que ya le han devuelto a sus
familias y a los argentinos, porque cada nieto que aparece no es
solamente un nieto de la familia, cada nieto que aparece es una
victoria sobre el olvido, sobre la muerte (APLAUSOS) y es,
esencialmente, también una victoria del Estado de derecho, sí del
Estado de derecho, del Estado de derecho, del Estado de derecho, de la
calidad institucional que tanto replican. (APLAUSOS)
¡Cómo puede haber calidad institucional, cómo puede haber Estado de
derecho si no hay identidad cuando es el de la identidad el primer
derecho! (APLAUSOS)
Nacés y tenés que saber quién sos, porque si no sabés quién sos no
tenés libertad, porque no podés elegir; nadie que no pueda elegir,
tiene libertad; nadie que no sepa quién es realmente, es libre.
Por eso, yo quiero decirte, Estela, porque sé que estás atravesando
uno de los momentos más difíciles, vos y la democracia argentina: saber
si los argentinos y su Justicia, porque es nuestra Justicia, la que
tenemos, si nuestra Justicia será capaz de atravesar esta verdadera
prueba del ácido para saber si vivimos en democracia. (APLAUSOS) Saber
si realmente -y déjenme apostar a que sí, por favor, tengo la
obligación de creerlo porque soy la Presidenta de los argentinos- y
déjenme creer que va a haber justicia y que finalmente, luego de tantos
años de impunidad por el poder mediático, vamos a poder saber y conocer
realmente la identidad que usted está denodadamente tratando de buscar
pero, déjeme decirle también a usted y a todos como Presidenta de todos
los argentinos, que confío que finalmente va a haber justicia, que
confío que finalmente, pese a ese inmenso poder casi extorsivo sobre
políticos, sobre jueces, hasta sobre empresarios, casi un poder
mafioso, si realmente vamos a poder sobreponernos y conocer realmente
esa identidad. Y déjeme comprometerme ante usted, ante ustedes y ante
todos los argentinos, que si no encontramos justicia en la Argentina,
yo como Presidenta la voy a acompañar a otros tribunales
internacionales también demandando justicia. (APLAUSOS)
Yo confío y déjenme decirles algo sinceramente desde el corazón:
ustedes saben que no digo las cosas por decir nunca -así me cuesta lo
que me cuesta, pero bueno, soy así y no voy a cambiar ahora- déjenme
decirles que tengo confianza en que no vamos a tener que llegar a esa
situación. Tal vez, mi condición de abogada, mi condición de haber sido
durante tantos años presidenta de la Comisión de Asuntos
Constitucionales en mi Provincia y en el Senado de la Nación, me hacen
ver tan claras nuestras leyes, me hacen ver tan claros nuestros códigos
de procedimientos, me hacen ver tan claro nuestro Código Penal, los
derechos tan claramente expresados, que me resisto a que finalmente no
sean aplicados y, sobre todo, cuando no estamos hablando de cuestiones
menores; estamos hablando, nada más y nada menos, que de delitos de
lesa humanidad, imprescriptibles, que ni siquiera pudieron ser
alcanzados por las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Estoy
hablando de cosas muy importantes, muy sagradas. (APLAUSOS)
Por eso, confío, confío y espero, pero también me comprometo con usted
a que usted, señora, usted y quienes sean los familiares de esos
jóvenes, van a tener justicia porque van a tener identidad. (APLAUSOS)
Yo quiero, finalmente, convocar desde este Día de la Memoria a todos
los argentinos, a todos y cuando digo a todos, solamente estoy
excluyendo a pequeños grupúsculos que se esconden a través de
pretendidas ideologías -acá no se confundan-, nosotros tenemos nuestro
corazón, pero no se confundan que este es un problema de derechas y de
izquierdas, no. Yo conozco gente que no piensa igual que yo, yo conozco
gente que puedo definir marcadamente de derecha conservadora y, sin
embargo, nunca podrá estar de acuerdo con procedimientos como los que
hemos vivido durante la dictadura militar. (APLAUSOS) Porque son
cuestiones que están más allá, son cuestiones que, como decía al
principio, tienen valor universal. Lo digo aquí en la Argentina y lo
dije también en el Bosque de la Memoria en Israel, en Jerusalén, cuando
frente al Monumento de los Judíos Detenidos Desaparecidos de la
Argentina, acordábamos estas cosas que atraviesan todas las religiones,
que atraviesan todas las creencias: el respeto y el valor a la vida, a
la memoria y a la justicia.
En nombre de esos tres valores universales, convoco a la Argentina a
la reflexión y también a la construcción de un país que deje atrás, con
justicia y castigo para los que delinquieron. Por allí escucho
alusiones a olvidar el pasado, pero el pasado no está siendo juzgado,
los que están siendo juzgadas son personas concretas que cometieron
violaciones, el pasado no se juzga (APLAUSOS), el pasado no se juzga,
no hay ninguna figura en el Código Penal que castigue ser miembro del
pasado; todos los tipos penales son claros, objetivos y concretos. Un
razonamiento de esta naturaleza nos llevaría a decir que, bueno, que
alguien que mató hace cinco años, como ya es pasado tampoco que sea
juzgado.
Acá nadie está juzgando el pasado, acá lo que estamos juzgando son
delitos concretos cometidos por hombres concretos, nada más que eso ni
nada menos. (APLAUSOS)
Por eso, quiero convocarlos a todos a la construcción de esta sociedad
democrática donde debatamos, tengamos puntos de vista diferentes, donde
algunos crean que hay que ir para un lado o para el otro, pero que a
nadie se le ocurra porque el otro quiere ir para el otro lado, tomarlo
preso, detenerlo o hacerlo desaparecer.
Es muy poco lo que estamos pidiendo: libertad, libertad y democracia,
libertad, democracia y justicia. Por eso, con amor y construcción
siempre, ustedes nos enseñaron y nosotros aprendimos.
Muchas gracias a todos y a todas, muchas gracias. (APLAUSOS)
Fuente: Presidencia de la Nación Argentina
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