RESTOS DE VERDAD - Articulo aparecido en "La Diaria" de Montevideo
La aparición de restos de desaparecidos tiene, y esperemos que siga teniendo, un profundo impacto público en la sociedad uruguaya. Actúa como la confirmación de las brutales acciones cometidas por la dictadura. El impacto es emocional y político.
La descripción de la ejecución de un hombre de 68 años que arroja la evidencia forense desafía cualquier argumentación que intente moderar los crímenes cometidos en dictadura y revive las brutales dimensiones de esa experiencia. Es político porque la evidencia confirma la verdad que los movimientos de derechos humanos han denunciado por décadas, y que algunos han intentado relativizar y otros han buscado negar.
Sin embargo, en el caso de Julio Castro la evidencia también interpela algunas de las estrategias que la sociedad uruguaya ha desarrollado para buscar la verdad.
Castro “fue sometido a torturas, a consecuencia de las cuales falleció”. Ésa fue la versión que la Comisión para la Paz entregó a sus familiares. Para la comisión, se trataba de uno de los 32 casos de uruguayos desaparecidos que en su gran mayoría habían muerto como “consecuencia de los castigos recibidos”. La información suministrada partía de fuentes militares anónimas que sostenían orgullosamente lo que reiteró el viernes el torturador Jorge Silveira: las Fuerzas Armadas uruguayas, a diferencia de las argentinas, no asesinaban y, en todo caso, las muertes eran por “excesos” en el interrogatorio.Castro fue ejecutado de un disparo en el cráneo y enterrado en una profunda fosa dentro de un batallón militar. El crimen no parece ser el resultado de un exceso. Y las circunstancias del enterramiento no parecen corresponder a un comportamiento individual sino a una política institucional de ocultamiento. Si a esto agregamos que luego de su muerte el gobierno desarrolló una operación de contrainformación diciendo que Castro había viajado a Buenos Aires, parece claro que fueron planificados tanto el crimen como el ocultamiento.
En síntesis, la evidencia encontrada pone seriamente en duda el argumento militar. Los militares uruguayos también ejecutaban a sangre fría. Esta constatación nos lleva a revisar las circunstancias de la muerte de los desaparecidos en Uruguay, y parece reafirmar las hipótesis sugeridas por investigadores y periodistas acerca de la posibilidad de que varios uruguayos desaparecidos en Argentina hayan sido traídos y ejecutados por militares uruguayos en territorio nacional.
La mentira que develó la fosa encontrada en el Batallón 14 también interpela una de las estrategias llevadas adelante por los últimos tres gobiernos (Batlle, Vázquez, Mujica) en la búsqueda de la verdad. En los tres casos se apostó a la colaboración militar.
La idea era que algunos involucrados en los procesos represivos tenían voluntad de colaborar en la búsqueda de la verdad por una diversidad de motivos que iban desde principios morales hasta razones de oportunidad. Las tristes imágenes del secretario de Presidencia Gonzalo Fernández llevando a Macarena Gelman a visitar en 2005 la presunta tumba de su madre en el Batallón 14 en un lugar donde no había nada, así como la de los familiares de Castro constatando que habían sido engañados por casi diez años, muestran la fragilidad de dicha estrategia y abren importantes dudas acerca de los éxitos de la colaboración militar. Aunque los ciudadanos comunes no tenemos toda la información de estos procesos, parece ser que la investigación desarrollada desde la Universidad de la República y la presión de los procesos judiciales han colaborado mucho más en la búsqueda de la verdad que las declaraciones de represores con dudosos ánimos reconciliatorios y certeros miedos a los tribunales.
Por último, el caso Castro también interpela visiones más generales de la historia reciente. Las elites políticas han intentado reducir la experiencia histórica del terrorismo de Estado a un enfrentamiento entre dos bandos y cuya solución requeriría “sellar la paz”, al decir de Batlle, o el “Nunca Más orientales contra orientales” de Vázquez. Otros sectores tanto de la derecha (Sanguinetti, Lacalle y los militares) como de la izquierda (fundamentalmente algunos tupamaros) han querido reducir la experiencia autoritaria a la dinámica originada en el enfrentamiento militar entre guerrilla y Ejército.¿Cómo entra en esta historia un maestro de 68 años, de militancia independiente dentro de la izquierda? ¿Cómo se explica su ejecución sumaria en 1977, cuando ya no había guerrilla ni formas de resistencia social, con estos estrechos marcos interpretativos de la historia reciente? El caso de Castro no se adapta a esas formas de contar la historia.
Castro era peligroso para la dictadura y por eso fue asesinado, como lo fueron Michelini, Gutiérrez Ruiz y otros que venían de propuestas moderadas. Aquellas distinciones que tuvo la izquierda no resultaban tan relevantes para la dictadura.
Sería bueno que algunos dejaran de mirar su ombligo. Lo que la dictadura intentó contener y destruir fue a una enorme y heterogénea fuerza crítica que desde mediados de los 60 buscó, por diferentes medios, caminos de democratización social, en el marco de una crisis que tendía a cancelar las expectativas de prosperidad para los sectores populares.
La dictadura operó contra toda esa fuerza crítica, fuera intelectual, política o social, fuera armada o pacífica, clandestina o legal, reformista o revolucionaria, fuera del Frente Amplio o de la centroizquierda de los partidos tradicionales. La trayectoria de Castro y su trágico final representan una buena imagen de todo aquello que la dictadura aborreció.
Carlos Giambruno, delegado por la dictadura a la comisión de Derechos Humanos de la ONU, dijo en 1981 que Julio Castro había sido “el hombre que más problemas le había causado al Uruguay” por su rol en las redes internacionales de solidaridad contra la dictadura y por los reclamos suscitados tras su desaparición. Sería bueno que junto al recuerdo de su trágico final también tuviéramos presentes sus proyectos, así como los de tantos otros “causantes de problemas” que la dictadura intentó destruir, en lugar de pensar en cerrar heridas que inevitablemente seguirán abiertas.
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Espantando demonios- Álvaro Rico: “Estamos ante una nueva etapa de la historia de la dictadura”
Lejos de concluirse, el trabajo del equipo de académicos de la Universidad de la República (Udelar) en convenio con Presidencia continúa tras la publicación de la primera actualización de la Investigación histórica sobre detenidos-desaparecidos. Tienen por delante la revisión de miles de documentos en cinco archivos estatales y el plan a corto plazo de continuar esta tarea en Argentina. El coordinador y decano de Humanidades, Álvaro Rico, aseguró que "la impunidad está siendo doblegada" y que está en cuestión la denominada "teoría de los dos demonios". También analizó el discurso político en torno a estos temas y la relación contradictoria que la izquierda tiene con su propio pasado.-
¿Qué implica que haya sido la Udelar la que desarrolló este trabajo?
-Es un orgullo en lo personal y es la continuidad de la reafirmación de un compromiso de la Udelar con las causas de la sociedad uruguaya y de preocupaciones de interés general. Este tema muchas veces se lo coloca públicamente en el dolor de los familiares directos de las víctimas y no en el dolor de una sociedad sufriente por las circunstancias que atravesaron parte de sus hijos.
-La actualización consiste en dos voluminosos tomos. ¿Cómo procesar y divulgar ese conocimiento al conjunto de la sociedad?
-Las de historia son investigaciones académicas sujetas a un rigor documental propio de éstas. Los ejes tienen que ver con la reconstrucción de las historias personales de los detenidos-desaparecidos, de la historia bajo dictadura de siete organizaciones políticas que tuvieron víctimas por desaparición forzada, con la reconstrucción de una lógica represiva del Estado uruguayo que abarcó diferentes niveles de vigilancia, control y disciplinamiento de la sociedad y que, además, desde el punto de vista represivo, debemos incorporar la dimensión de la coordinación regional. Esto hace al volumen, a las múltiples dimensiones y a la complejidad de la investigación. Su divulgación, su popularización, tratamos de resolverlo por distintos mecanismos. Por ejemplo sistematizando los datos más importantes, seleccionando documentos más relevantes, estamos tratando de producir alguna síntesis. Nos hacemos presentes por medio de seminarios, mesas redondas, exponiendo las conclusiones a las cuales arribamos. También por intermedio de asesoramiento calificado a los distintos juzgados testimoniando como peritos, acá como en Argentina.
-El equipo accedió a cinco nuevos archivos estatales...
-Seguimos trabajando en ellos. El volumen de información que hay, unido a que el equipo tenía hasta hace poco una integración mínima de cinco investigadores, no permitió aún, a pesar del tiempo dedicado, concluir con la revisión total. El trabajo sigue en los arhivos de la OCOA [Órgano Coordinador de Operaciones Antisubersivas], del SID [Servicio de Información de Defensa], de Sanidad Militar, la Dirección Nacional de Policía Técnica, Dirección Nacional de Migración y la Suprema Corte de Justicia. Y va a continuar así hasta revisar toda la documentación depositada. Luego debemos incorporar de una manera más sistemática el trabajo de revisión de archivos en distintos organismos de Argentina. Este es un objetivo a corto plazo.
-¿A qué archivos en Uruguay siguen sin tener acceso?
-Podríamos consultar el archivo del Ministerio del Interior en la Jefatura de Policía de Montevideo, pero no hemos tenido acceso. En términos generales, luego de haber revisado 17 archivos estatales, creemos que esa tarea está bastante avanzada.
-La continuidad prevista en las investigaciones parece contradecir la idea de que las heridas cerrarán cuando "mueran todos los protagonistas".
-Muy por el contrario [a esa idea], lo que está sucediendo en este contexto histórico es que efectivamente la cultura de la impunidad está siendo doblegada en la medida en que la investigación arqueológica ha logrado nuevamente encontrar restos de personas detenidas-desaparecidas en predios militares, luego de que a este fenómeno de la desaparición se aplicaran diversas metodologías de ocultamiento para siempre de esos cuerpos y del hecho delictivo. La perseverancia de las investigaciones y la voluntad del Ejecutivo ha permitido esos hallazagos. La cantidad de denuncias judiciales que se están procesando en los últimos tiempos -alguna de ellas de carácter relevante, como la denuncia de mujeres sometidas a torturas y, en particular, a la violación bajo su detención- van en dirección de demostrar esa ruputura definitiva de la cultura de la impunidad. A esto se suman las resoluciones que el Parlamento adoptó en relación a la fecha de prescripción, y las que aún quedan pendientes de la sentencia de la Corte Interamericana, en lo que seguramente se irá avanzando a la brevedad. Una de las conclusiones que sacamos de estas investigaciones es el carácter abierto, los resultados parciales pero en permanente avance, producto del cumplimiento de una etapa y de la posibilidad de seguir...
-¿Estamos, entonces, en una nueva etapa histórica?
-Estamos ante una nueva etapa de la historia de la dictadura en la que el hecho principal es que durante los 20 años desde la recuperación de la democracia, de 1985 al 2005, se negaba la posibilidad de abrir paso a la verdad histórica, judicial y arqueológica con documentación, hallazgos, investigaciones, y la posibilidad de abrir paso en el juzgamiento de los responsables de los delitos de lesa humanidad. Todos esos años estuvimos como sociedad bloqueados por la Ley de Caducidad y ahora se pone adelante de estos próximos 20 años.
-¿Qué opina de las discusiones que se dieron en el Parlamento?
-En la etapa de transición y de recuperación de la democracia, en la de afirmamiento de la cultura de la impunidad y como parte de esa cultura se sistematizó un discurso estereoptiado, repetitivo, que no incorpora los argumentos del otro, pero tampoco los avances en materia de investigaciones y documentaciones aportadas. Siguen repitiéndose a sí mismos. En ese sentido hay un discurso de sectores políticos que quedó relegado en el tiempo.
-¿Qué papel ha jugado el Frente Amplio?
-Muchos investigadores han reflexionado sobre esta relación contradictoria que la izquierda tiene con su propio pasado. Por un lado, ese pasado es un referente y un constructor de la identidad de la izquierda, una referencia de cohesión, es la historia de una ética en un contexto histórico de resistencia al autoritarismo con costos humanos muy altos. En ese sentido, hay aceptación, incorporación, relación afectiva con ese pasado constitutivo de la identidad. Pero contradictoriamente la izquierda tiene en su interior distintos sectores que han hecho de una manera u otra una reflexión sobre ese pasado; algunos acercándose a su reivindicación, a otros acercándolos más de su reinvindicación a su presente. Además, la izquierda es gobierno y en estas circunstancias, como partido de gobierno, no puede imponerle su historia al conjunto de la sociedad y las historias que viven o confrontan con la historia de la izquierda.
-¿La derrota de la rosada fue una oportunidad perdida desde el punto de vista generacional?
-Es una oportunidad perdida, pero no quiere decir que no haya otra en el sentido que a esas causas se integra un conjunto de gente joven con experiencia nueva y que lo hace, no sólo y no tanto porque esas causas refieran al pasado, sino por sobre todas las cosas comprometido con causas del presente que tienen que ver con los derechos humanos. Hay toda una generación que ve y siente la política no desde las lógicas tradicionales sino desde nuevas aperturas. Sin lugar a dudas, el tema de Derechos Humanos como forma de hacer política es constitutiva de nuevas percepciones y educaciones generacionales.
-En la investigación se habla de la represión contra ocho organizaciones de izquierda. Otros trabajos recientes con enfoque histórico están centrados en el Partido Comunista del Uruguay. ¿Está en cuestión la teoría de los dos demonios que se generalizó durante tantos años?
-Sí, parte de esa cultura de la impunidad tuvo que ver con la sistematización de la teoría de los dos demonios o del "sin vencidos ni vencedores" o el del "dar vuelta la página" que proponían y lograron durante muchos años equiparar responsabilidades, víctimas con victimarios y, de alguna manera, creer que mirando hacia delante sin revisión y sin autocrítica podíamos alumbrar nuevas etapas históricas. Eso está en cuestionamiento. Las nuevas aproximaciones históricas a objetos de estudios antes relegados o lisa y llanamente ignorados van a seguir aportando nuevas historias pero también un equilibrio más democrático a los relatos, a las miradas y a las voces sobre el pasado reciente, y eso parte de un fortalecimiento del sistema democrático y su necesario pluralismo.
-¿Cuándo dejará de hablarse de pasado reciente y se hablará de historia?
-Ésta es una pregunta abierta en la medida que cada vez más en lo cronológico nos alejamos de las fechas que, de alguna manera, pueden determinar la división entre el carácter reciente y la historia...
-¿Pero pasado reciente es un concepto cronológico?
-No. Efectivamente ésa es una discusión que se ha abierto. La pregunta está abierta y no hay una respuesta que la cierre fácilmente. Diría que sería importante dar un tiempo a que también esta discusión y estas reconstrucciones históricas que se están procesando tengan un resultado público para tener mayores elementos a los efectos de poder responderla.
Lourdes Rodríguez
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Cuentagotas - Se concretó la primera citación judicial por denuncias masivas.
Hasta el momento, Alice Altesor es la primera y la única persona citada por la Justicia en el marco de las denuncias contra el terrorismo de Estado presentadas en forma masiva durante las dos jornadas convocadas, el 15 y el 29 de octubre, por un grupo de militantes en defensa de los derechos humanos. La acción judicial fue realizada en este contexto, pero se efectuó unos días después por razones de agenda de Altesor.
Otro denunciante, Carlos Andreoletti, tampoco pudo presentar su escrito en esos días. En su caso, también presentado en una comisaría de Montevideo, también hay novedades. Andreoletti señaló en diálogo con la diaria que el 1º de noviembre fue informado de que su expediente pasó a vista fiscal y que la semana próxima debe presentarse al juzgado ubicado en la calle Misiones para saber si hay novedades.
Andreolotti, militante del Partido Comunista, denunció las torturas, secuestros y robos que padeció entre 1972 y 1974 en distintos establecimientos militares. Altesor, por su parte, denunció la prisión y las torturas sufridas por su padre, el militante comunista Alberto Altesor, que estuvo ocho años preso en el penal de Libertad y permaneció varios meses desaparecido.
"Murió en 1992, pero de todas maneras me parecía importante denunciar. Me parece increíble que no lo hayamos hecho antes, pero sigue siendo válido aunque ya no viva", dijo Altesor (hija) a la diaria, quien redactó la denuncia con la ayuda de amigos de su padre. El martes 29 ratificará la denuncia en el Juzgado de 5º Turno.
Del resto de las denuncias, que llegan a 150, aún no hay novedades. Las realizadas en Montevideo se encuentran en el Departamento de Operaciones Especiales (DOE) del Ministerio del Interior (MI) para que se les otorgue un orden, según pudo confirmar la diaria (ver la edición del 23/11/11). Mientras tanto, el grupo organizador de las denuncias masivas aguarda la respuesta del presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Leslie van Rompaey, a quien solicitaron una entrevista ante la "ausencia de respuesta" del Poder Judicial.
A su vez, tampoco hay novedades de las 13 denuncias radicadas en la Seccional 1ª de Maldonado. La representante del grupo en ese departamento, Nilsa Caramés, dijo a la diaria que el comisario Rodney Silva informó a los denunciantes que todos los escritos serían derivados al juzgado de turno, pero aún no hay novedades. "Y hay otras cinco o seis prontas para entregar", añadió Caramés.
En tanto, Federico Álvarez Petraglia, uno de los cinco abogados voluntarios, indicó que tampoco hay noticias de las denuncias presentadas en Las Piedras. "Esta demora aparenta ser un nuevo obstáculo, esta vez burocrático. Hace un mes que hicimos las denuncias y todavía no se han tomado declaraciones ni se han formado expedientes penales. Es algo alevoso; si se tratara de delitos cometidos por menores se hubieran movido más rápido. Y las consultas para realizar denuncias siguen llegando", valoró.
Lourdes Rodríguez
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Enrique Rubio (Vertiente Artiguista): “En principio nos mantenemos con el proyecto del Senado”
En conversación con En Perspectiva, el senador por la Vertiente Artiguista –Frente Amplio– Enrique Rubio dijo que su sector “en principio” se mantiene “con el proyecto del Senado” que elimina los efectos de la ley de Caducidad. Sin embargo, el legislador no descartó adherirse a otro proyecto “que lo supere desde el punto de vista jurídico”. En este sentido, opinó que la fórmula que elimine la ley de Caducidad “tiene que ser superadora” y que “sería muy sano para Uruguay” que se atraviese un nuevo pronunciamiento de la ciudadanía, cualquiera sea el proyecto que se termine aprobando en el ámbito parlamentario.
EMILIANO COTELO:
El título principal esta mañana en el matutino La República es: “Ya está el nuevo proyecto del Frente Amplio (FA) para terminar con los efectos de la caducidad”.
La nota se despliega en la página tres y dice que “la Mesa Política del FA levantará el jueves el cuarto intermedio en que ingresó ayer para realizar el nuevo proyecto sobre la ley de Caducidad. El Plenario sesionará el sábado y el debate estará condicionado a la falta de votos para aprobar el proyecto que ya viene de Diputados”.
“Pese al rechazo del Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), el Partido Comunista de Uruguay (PCU), el Movimiento 20 de Mayo y los delegados de base de Montevideo y Canelones, expuesto ayer en la Mesa Política para debatir el nuevo proyecto que deroga la ley de Caducidad, la mayoría de los grupos del oficialismo habilitarán la sesión del Plenario Nacional. El máximo órgano de dirección se reunirá el sábado en la tarde para debatir la alternativa y definir si reafirma o no la resolución que se aprobó en la sesión del 19 de marzo, por la cual se maniataba a los legisladores a votar el llamado proyecto interpretativo. De todos modos, el debate del sábado se realizará bajo el convencimiento de que si no se llega a una fórmula de consenso, los 50 votos del oficialismo en la cámara estarán en duda.”
Vamos a conversar con el senador Enrique Rubio, de la Vertiente Artiguista, FA. ¿Usted estuvo ayer en la Mesa Política?
ENRIQUE RUBIO:
Sí.
EC – ¿Cómo define el ambiente?
ER – Es tenso porque hay un tema de fondo con muchas implicancias. Este problema tiene perfiles internacionales. Primero, tiene un problema de sustancia que es que el FA asumió en su última campaña electoral el compromiso de liquidar la ley de Caducidad y avanzar en materia de derechos humanos. Esto no fue en el anterior período de Gobierno pero sí en el comienzo de este. Después sobreviene el pronunciamiento internacional que nos obliga en el caso Gelman, que, para comparar, es de la misma naturaleza que el pronunciamiento que hubo en relación al caso Botnia por la corte de La Haya. Luego vinieron los 26 pronunciamientos de la Suprema Corte que establecieron la inconstitucionalidad. Entonces está este tema, que es la sustancia, y por otro lado está la imagen del presidente de la República, que realizó un planteo muy fuerte dirigido a toda la bancada de Diputados.
EC – Muchos lo han analizado como una especie de veto. El presidente dice que él no va a utilizar nunca el veto, pero cuando se presentó la semana pasada en la bancada de Diputados del FA, hizo lo que podría llamarse un veto verbal. Condicionó muy fuertemente lo que va a ocurrir ahora en la Cámara de Representantes. Además iba con Danilo Astori y con la opinión de Tabaré Vázquez en el mismo sentido.
ER – Habría que ver cuál es el alcance de cada una de las opiniones, ya que algunos de los protagonistas no estaban. Yo no diría que fue una especie de veto pero sí realizó un planteo con mucha convicción y muy fuerte que todos conocemos. Por otro lado, está la unidad política de la fuerza que se expresa en este proyecto y en las futuras instancias. Hay 50 parlamentarios de la cámara, se tiene el respaldo para tomar decisiones o no y se opera en conjunto o no. Es un tema crítico, clave y estratégico para todo el período de Gobierno, no sólo para este proyecto. Está también el problema de la imagen del FA ante la opinión pública, porque si se ha instalado en la sociedad uruguaya la convicción de que esto sólo puede ser modificado por una instancia plebiscitaria, más allá de la opinión que tengamos sobre si en realidad esto es así o no, quiere decir que por lo menos hay estos problemas. Frente a esta situación, el presidente de la República realizaba un planteo luego del de la bancada de Diputados al presidente de la fuerza política. Y el ingeniero Jorge Brovetto comienza a trabajar en una fórmula alternativa que por ahora presentó las ideas centrales.
EC – Ahora, lo que ya se sabe es que hay grupos dentro del FA que se han alineado con la preocupación de Mujica. Concretamente pienso en el propio Movimiento de Participación Popular (MPP) y en Asamblea Uruguay, el grupo que encabeza Astori.
ER – Sí, es así.
EC – Entonces dentro del Frente ya hay un panorama dividido, a lo que se suman posiciones como las que se conocen hoy de Víctor Semproni y Gonzalo Mujica, que anuncian que no van a votar el proyecto que viene del Senado y que deja sin efecto la ley de Caducidad y que si se impusiera la obligación de votarla ellos no lo harían. Dice Semproni: “Yo no voto en contra de la opinión de mi presidente, de mi vicepresidente y de mi expresidente”.
ER – Sí, esas manifestaciones están y constituyen parte del panorama que tenemos. Entonces…
EC – …Entonces no estarían los votos para que ese proyecto saliera en Diputados.
ER – Hay que verlo, porque en realidad los pingos se ven en la cancha.
EC – Eso es cierto.
ER – Se pueden hacer muchas afirmaciones. A veces, eso procura condicionar pronunciamientos. Después hay que ver.
EC – En principio, en la Vertiente Artiguista, la semana pasada se habían mantenido firmes en el proyecto que venía del Senado después de la reunión con Mujica en Diputados. ¿En qué actitud están ahora?
ER – En principio nos mantenemos en el proyecto que viene del Senado porque nos parece que tiene justificaciones muy fuertes que emanan de la incorporación al artículo 72 de la Constitución de la República de un conjunto de derechos humanos fundamentales que están en los acuerdos internacionales que Uruguay ha suscripto. Acá Uruguay también tiene un problema muy serio de imagen internacional. A partir de eso saca un conjunto de consecuencias. Nos mantenemos en eso. Hay otros compañeros que plantean que hay elementos nuevos y que exigen reexaminar la situación. Estamos abiertos a viabilizar la posibilidad de que haya Plenario.
EC – O sea, ustedes están abiertos a que sesione el Plenario, pero para cambiar la resolución anterior necesita mayorías especiales, ¿no?
ER – Sí, necesita mayorías especiales. Es un tema estatutario. Eso hay que verlo.
EC – Prácticamente precisa unanimidad.
ER – Bueno, pero esto es más que nada un problema de acuerdo político de la fuerza que gobierna. Nos mantenemos en la postura que hemos defendido y votado. La vamos a votar salvo que haya una propuesta que la supere desde el punto de vista jurídico. O sea, que se entienda, luego de hechas las consultas (porque estos son temas muy complejos), que es más potente desde el punto de vista jurídico…
EC – …Hay una alternativa…
ER – …Pero todavía no sabemos si esto es más potente o no desde el punto de vista jurídico. Ya hay un debate instalado sobre el problema de la constitucionalidad y demás.
EC – El borrador que está manejando el FA, según lo que se sabe, tiene dos grandes puntos: “Acto administrativo dictado por el Poder Ejecutivo por el que se dejan sin efecto por manifiesta ilegitimidad las resoluciones por las cuales se incluyó a determinadas personas en las listas de la impunidad”. O sea, resoluciones que revocan…
ER – …Ya hay opiniones a favor y en contra acerca de si eso tiene viabilidad.
EC – Sí, se conocen opiniones tanto de catedráticos de derecho administrativo como de catedráticos de derecho constitucional que también presentan objeciones a estos mecanismos, que fueron los que sugirió el doctor Martín Risso hace pocos días.
ER – Ese es un planteo muy inteligente del doctor Martín Risso, como todas sus cosas. También hay opiniones a favor y en contra sobre el segundo punto que contendría la iniciativa, relativa a los delitos cometidos en el marco de la lesa humanidad. Porque no es lo mismo un homicidio cometido en circunstancias “normales” a un homicidio como parte de una práctica del terrorismo de Estado. Ya hay debate sobre el tema de si esto permite reabrir las causas y si corrió o no el período en el cual la víctima no pudo ejercer sus derechos porque arbitrariamente el Poder Ejecutivo incluyó en una ley inconstitucional su causa y la dejó sin el ejercicio de sus derechos. No se comprende que corra el período de prescripción. A nuestro juicio, la fórmula tiene que ser superadora. Segundo: se ha instalado en la sociedad uruguaya este punto de vista sobre que esto debería ser convalidado por un plebiscito. En la Vertiente decimos que se le debería abrir la posibilidad al Parlamento de que introduzca la consulta popular del artículo 79, por la cual la vigencia de una ley está subordinada a un pronunciamiento ciudadano favorable.
EC – Sea cual sea la fórmula que se termine alcanzando, en la Vertiente Artiguista entienden que conviene que esa norma termine pasando por un nuevo pronunciamiento de la ciudadanía para despejar dudas.
ER – Sí, yo creo que sería muy sano para Uruguay. Ya hubo iniciativa hasta del Partido Colorado en el período anterior. Existe en la legislación comparada. En realidad, nosotros tenemos una limitante que es un déficit democrático; sólo tenemos pronunciamientos contra leyes aprobadas pero no tenemos la posibilidad de introducir el pronunciamiento para consultar si hay opinión favorable a una ley o a un proyecto a aprobar. Esta es la oportunidad para poder hacerlo. Eso está en el artículo 79, es muy fácil de hacer y permitiría dirimir este tema y otros que a veces dividen a la sociedad. Se establece la consulta y eso liquida el tema desde el punto de vista político. Aunque los problemas de derechos humanos tienen otros alcances. Todos sabemos que no se puede introducir en el país la pena de muerte. Convalidarla en una situación de gran sensibilidad popular y después sostener que un Parlamento no pueda revocar eso.
EC – Vemos entonces cómo sigue dentro del FA esta discusión en estos días…
ER – …El jueves se pronuncia la Mesa y yo creo que va a haber votos para que haya Plenario…
EC – …La incógnita es qué va a ocurrir en el Plenario.
ER – Exactamente.
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La compañera Norma Cedrés nació, el 9 de setiembre del año 1931 en el Departamento de Lavalleja.Tenía 47 años de edad, era viuda y un hijo pequeño, cuando fue secuestrada el 22 de octubre del año 1975, en el operativo desplegado por las fuerzas golpistas a gran escala contra el Partido Comunista. Ella era comunista y militante también del Frente Amplio y había trabajado en el diario El Popular.
“La Operación Morgan”, así llamada por la inteligencia militar fue responsable durante diez años de la represión y destrucción al partido comunista.
.23 DESAPARICIONES, 16 MUERTOS EN TORTURA, UN ASESINATO EN ARGENTINA, 6 MUERTES EN PRISIÓN CÁRCEL Y TORTURA PARA MILES DE PERSONAS fue el triste y siniestro saldo de ese operativo.
Norma llegó al penal de Punta de Rieles, siendo de las primeras detenidas del Partido Comunista
Ese campo de concentración: -Establecimiento Militar de reclusión Nº 2-; fue creado para la destrucción psíquica de las prisioneras políticas.
Debía cumplir la función de disciplinar a los cientos de mujeres jóvenes, entre 18 y 35 años en su amplia mayoría.
Los oficiales y la comandancia que lo regenteaban, eran los mismos que mediante torturas aberrantes, habían interrogado a las prisioneras políticas en los cuarteles y centros clandestinos al ser detenidas.
Es decir: era una extensión de la salas de torturas con una función más sofisticada: destruirlas a largo plazo.
A este lugar llega en los comienzos del año 1976 Norma Cedrés.
Venía del “infierno” “300 Carlos, Centro clandestino.
Dependientes todos, del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas OCOA.
Y el servicio de Información de Defensa. Este organismo fue creado en 1971 por el
comando General del Ejército y disuelto en 1985.
Todas las unidades militares disponían de efectivos que integraban este organismo y fue en 1975 que comenzó a registrarse la utilización de centros clandestinos donde se sometían a los detenidos a crueles torturas.
Para tapar los gritos de desesperación y dolor de los cuerpos lacerados, los torturadores ponían una música estridente. Entre esos cuerpos se encontraba Norma Cedrés.
Allí comenzó el camino sin retorno.
“Cuando en el cuartel de Infantería del kilómetro 14 nos permitieron sacar la venda, vi a una mujer extraña: mirada ausente y los tacos de sus zapatos sin forro”
Esa mujer de mirada ausente era Norma Cedrés, estaba convencida de que su hijo de ocho años estaba ahí, un día me dijo:” me trajeron a Pepito.
Luego de un tiempo, fue llevada al penal, allí recibió el alivio entre sus compañeras, que la contuvieron con amor y brindaron cuidados permanentes.
Pero el objetivo de los militares y civiles cómplices; como médicos y siquiatras continuarían su obra macabra hasta el final. La observaron, la persiguieron sin cesar, la aislaron infinidad de veces en los calabozos, la interrogaron en medio de su delirio.
“los oficiales entraban por la noche a interrogarla (...) Una noche, después del “silencio”, se abrió la reja y entró el teniente Mendoza con una soldado. La obligaron a levantarse y prepararse para salir. Norma estaba con un camisón blanco, largo.
Cuando se arrodilló a buscar sus cosas debajo de la cucheta el oficial le dijo:”Levantate, che, apurate”.
Ella se irguió con aquel camisón blanco largo y le contestó: “Sepa que nunca estaré de rodillas ante usted, traidor a la patria”.Quedamos heladas. La llevaron al calabozo,
La angustia se expandió entre todas las compañeras, por la suerte de Norma. la volvían a castigar, una y otra vez, y mil veces más.
Se veía la planificación de demolerla definitivamente.
¡Aferrarla a la vida!; era la consigna del colectivo de compañeras,
“Todas juntas lo podíamos lograr, estábamos seguras.
A su regreso del calabozo, la rodeamos nuevamente y comenzó un leve repunte, se la notaba mejor, alegre, participando de actividades de estudio y realizando manualidades.
Ellos también lo vieron, se aprestaron al golpe final, la trasladan de sector.
Perdiendo su lugar de pertenencia, su confianza.
En ese otro lugar, las nuevas compañeras sabiendo lo que sucedía con ella, se organiza y diagraman urgente, un nuevo dispositivo de contención. Volver a empezar para lograr confianza y aferrarla a la vida. Ya había intentado el suicidio.
La comandancia, los médicos, las milicas, los siquiatras, todos empujándola al abismo.
“El 1º de diciembre de 1977 de mañana estaba muy mal, hablamos y le dije que la iba a ayudar otra vez a salir del pozo. Quedamos en que cuando volviera de Odontología íbamos a caminar y conversar. Esa mañana se colgó de la cadena de la ventanilla del baño. Las compañeras la sacaron con vida y fue internada en el hospital militar. Recuerdo que en medio de nuestro dolor nos hicieron formar y entonces el mayor Vázquez, a quien acuso de ser el cerebro de toda la maniobra que llevó a Norma al suicidio, nos acusó de no haber actuado rápidamente en auxiliar a Norma. Ese día el Mayor Vázquez, había mejorado su imitación a Hitler para aumentar el terror.
El 21 de diciembre me internaron en el hospital militar y pensamos que tal vez la encontraría allí, que no hubiera muerto.
Sí, estaba allí; en estado de vida vegetativa y se hallaba cubierta de tubos. Entonces ocurrió lo más brutal, creo que viví estando presa: se instaló en la sala de detenidas el juzgado militar y, actuando como testigo los enfermeros, le dieron la libertad, fijándole como residencia el hospital Saint Bois.
Ese mismo día; el 16 de enero de 1978 el corazón de Norma dejó de latir.
El fascismo se había cobrado otra vida joven, capaz, en su escalada de muerte”.
Y en el otro sector que había estado Norma sucede esto:
“un día abrieron la puerta violentamente y nos tiraron para adentro del sector todas las pertenencias de Norma Eso solo podía tener un significado y en la visita, los familiares nos confirmaron la muerte de la compañera.
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Apuntar a la mente
Se presentó ayer denuncia contra civiles y militares por “instigación al suicidio” de presa política durante la dictadura.
Norma Cedrés, militante del Partido Comunista, falleció en el Hospital Militar el 16 de enero de 1978 a consecuencia de un intento de suicidio en el penal de Punta de Rieles. Su hijo, José Ibarburu, y las tres compañeras de prisión firmantes de la denuncia presentaron ayer el escrito ante el juzgado penal de 7º Turno a cargo de la jueza Mariana Mota y la fiscal Ana María Tellechea.
Uno de los cometidos de esta denuncia es abordar penalmente la actuación de los médicos y psicólogos en los centros de reclusión durante la dictadura y su responsabilidad “por acción u omisión” en los crímenes de lesa humanidad relacionados con “la detención ilegal, las torturas, las instigación al suicidio” y específicamente “el homicidio político” de la militante comunista.
En el escrito, al que accedió la diaria, la abogada querellante Pilar Elhordoy alega que si bien Cedrés “fue la única mujer prisionera política” durante la dictadura que muere a consecuencia de un intento de suicidio, “el patrón para su eliminación física y psíquica fue utilizado en todas las detenidas” con el fin de “lograr la muerte, la enfermedad y/o el deterioro mental”. Cedrés se intentó suicidar en uno de los baños de la barraca “bajo la mirada de la custodia que nada hace y tampoco alerta, queda en estado inconsciente porque la rescatan sus compañeras”. Luego es trasladada y atendida “tardíamente” en el Hospital Militar, donde fallece un mes después.
“El hostigamiento permanente fue la clave y estuvo en manos de los psicólogos y médicos/as [que tenían] a su cargo la tarea de buscar ‘las fallas’ de Norma para que ella misma lograra lo que ellos buscaban, esto es: o la locura total o la muerte”, señala el escrito. Según la denuncia, Cedrés fue “hostigada hasta el cansancio” y “claramente inducida a la locura extrema” mediante la tortura física y psicológica, el aislamiento, la negación de dejarle ver a su hijo y el suministro de medicamentos que “la desequilibran una y otra vez”. Por ese motivo, se concluye que “se torna inadmisible aceptar” que la detenida “es responsable de su muerte”. Elhordoy enmarca estos hechos en la comisión de delitos de lesa humanidad -y por lo tanto imprescriptibles- y cita el artículo 315 del Código Penal, que establece que “el que determinare a otro al suicidio o le ayudare a cometerlo, si ocurriere la muerte, será castigado con seis meses de prisión a seis años de penitenciaría”, pero que “este máximo puede ser sobrepujado hasta el límite de doce años, cuando el delito se cometiere respecto [...] de un sujeto de inteligencia o de voluntad deprimidas por enfermedad mental”.
“Su patología psiquiátrica fue utilizada como la herramienta más eficaz para la eliminación física de la prisionera política”, afirma la denuncia. Numerosas páginas del escrito argumentan el “papel fundamental” que tuvieron los psicólogos y psiquiatras en los penales de Punta de Rieles y Libertad. Este tema fue colocado en la opinión pública a fines de 2010 mediante un escrache al psicólogo Marcelino Dolcey Brito y al psiquiatra Martín Gutiérrez Oyhamburo Ambos son señalados por los ex presos políticos como los principales artífices del plan de aplicación de tortura psicológica durante la dictadura.
Lourdes Rodríguez
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les imprescindibles:
Hoy murió un compañero
Referencias, datos personales
A mí me han hecho los hombres que andan bajo
el cielo del mundo
buscan el brillo de la madrugada
cuidan la vida como un fuego.
Me han enseñado a defender la luz que canta conmovida
me han traído una esperanza que no basta soñar
y por esa esperanza conozco a mis hermanos.
Entonces río contemplando mi apellido, mi rostro en
el espejo
yo sé que no me pertenecen
en ellos ustedes agitan un pañuelo
alargan una mano por la que no estoy solo.
En ustedes mi muerte termina de morir.
Años futuros que habremos preparado
conservarán mi dulce creencia en la ternura,
la asamblea del mundo será un niño reunido.
Juan Gelman
Hoy murió un compañero, se llamaba Raúl Clérico, tenía cuatro hijos, de dos esposas, fue un trabajador, comunista, pagó con cárcel esa virtud, a los cincuenta y ocho años seguía siendo un terco optimista.
Era consciente de los golpes, derrumbes, caídas y dolores que estos tiempos le habían ocasionado, aunque suene fulero, y aún en tiempos donde la izquierda ha logrado algunos de los procesos por lo que tanto había luchado, para el como para muchos de sus compañeros, la derrota, ese vocablo tan cargado de dolor y amargura estaba presente.
Es cierto también, corresponde subrayar que tanto dolor y sacrificio no habían sido en vano!
No salió gratis la cana, la tortura, la persecución, el sufrimiento de tantos, mujeres y hombres camaradas, que por su lucha por el socialismo se hicieron matar, pusieron el cuero, la carne, que no dudaron en sacrificar sus mejores años de juventud y de vida, sin sus familias, sin poder abrazar a sus hijos, a sus esposas o esposos, de soportar el recuerdo de los gritos de los torturados, del que se mantenía firme y también del que se quebraba.
Más allá de todo esto, Raúl como tantos luchadores, no había cambiado un ápice en su convicción de un mundo mejor, reconocía que algo había fallado, tal vez múltiples factores…. eso sin duda, pero cuál en mayor medida? Como explicar que aquel mundo, el que sería el del pan y de las rosas, de pronto, si de pronto se derrumbaba! pues casi nadie, ni el más optimista reaccionario de derechas, podía imaginarse que iba a tener la satisfacción de que el mundo aquel, se caía como piezas ordenadas de un dominó, una sobre otra!
Que cuernos nos pasó?
Quién nos había traicionado?
Pero si hubo una traición, nunca esa traición podía ser obra de una persona?
Que fue entonces?
La naturaleza humana con su complejidad?
Que el materialismo histórico nos jugó una mala pasada?
Que al final es cierto que no hay determinismo?
Que el fascismo, que era algo desconocido en estas tierras dejó sus huellas también en aquellas otras sociedades, debilitándolas de tal modo que su derrota generó una pléyade de oportunistas y usurpadores?
Es que al final es cierto que la causa más justa se cae, cuando la estructura se llena de alcahuetes, amanuenses y correveidiles?
Que factores sucedieron?
Acaso todos?
Múltiples?
Pues bien a fin de cuentas interesa saber que ocurrió, si seguro es importante discernir comprender tanta complejidad!
Pero más interesa, mucho más, sin duda, asumir, asumirnos a nosotros mismos, vernos y querernos también en nuestras grandezas.
Y por sobre todo tener presente que miles de Compañeros, y sin pretender ser sectario, ya que me corresponden las generales de la ley, toda una generación de revolucionarios comunistas uruguayos se batió a cambio de nada, o mejor dicho a cambio de todo y por todos, sin ambiciones, sin necesidad de reconocimientos, ni de cargos ni de títulos de especie alguna.
Como Raúl, muchos miles se batían por las calles, los centros de estudios y las fábricas de este pueblo, con la convicción plena de un mundo mejor y para esta causa se entregaron sin pretensiones y sin necesidad de honores y frívolas marquesinas.
Quizá a la distancia se nos represente una visión idealista de aquella realidad, pero era un sueño….un maravilloso sueño. Raúl, también era una prueba patente de que no se llevaba nada a cambio.
Luchó como muchos para que hoy accediéramos al segundo gobierno del FA, su “currículo vitae” así lo demostraba, por estos tiempos era actualmente un desocupado recientemente despedido, por su cabeza (pienso yo) pasarían muchas cosas, preocupaciones varías y complicadas también, sin embargo tenía esa dignidad de obrero revolucionario, la peleaba desde el llano, ahí donde caminan y se mueve la gente sencilla de pueblo, “así son los comunistas” me dijo Osmar el otro día cuando me regalaba un libro que habla de eso mismo, de cuatro historias de viejos obreros comunistas y recuerdo también algo que dijo una de las presentadores refiriéndose a esos compañeros, esta decía: “tienen la dignidad de irse de este mundo con una mano atrás y otra adelante”, todo esto más allá que me hubiese gustado que muchos de estos compañeros a esta altura de sus vidas pudieran tener un mínimo confort, tanto ellos como sus familias, no hay discusión que se lo merecían, pero en fin las cosas son así y hay que asumir determinados hechos.
Hoy, 21 de diciembre de 2010, nos íbamos a juntar, seríamos varios, yo diría que si iban todos casi una rebosante asamblea: que Aurelio, Nelson, Osmar, Cacho, el Dari, León, Rubén, Jorge, el “Rata”, Luis, el “Chumbo”, y tantos más….. Pero la muerte, tan concluyente, tan determinante, nos dejó sin aliento, está es tan impredecible a veces o muchas veces, que nos deja sin habla, no nos deja responder, nos golpea, allí en el bajo vientre, y duele, duele hasta ahogarte, duele tanto porque se impone al más corajudo de todos, al más valiente, y se impone y te lleva….y se fuga…. y te deja golpeando el puño contra la pared….y lloras como un niño…. es que cuando
Esta viene te gana…. Y estos compañeros, que se codearon con la muerte tantas veces, que se les arrugó el estómago, cuando en el mismo galpón desnudos, los “depositaban”, hombres y mujeres, donde la degradación campeaba, donde el ruin procedía, donde el desprecio y la infamia eran los elementos fundamentales del modus operandi de los despreciables y abyectos dueños de la vida y la muerte de los nuestros, estas mujeres y hombres torturados en masa, con su carne martirizada, extenuados, desgarrados y sin perjuicio de tanta ignominia, humillación y afrenta, salieron con los huesos rotos, con la carne lastimada, con impotencia en su puño cerrado pero con tanta Dignidad, con tanta Gallardía, salían Hermosamente airosos.
Se ha demostrado a lo largo de la historia de la humanidad, que alguien solo sufre tanto, cuando tiene la plena convicción de una idea, cuando la misma forma parte de su ser, cuando vivir no tiene sentido si debe renunciar a ella, cuando esta enteramente convencido de que la causa es justa y merece morirse por la misma, pues seria patológicamente absurdo pensar que tantos se harían romper el alma por un capricho, por una nimiedad…. alguien solo se deja romper todo los huesos, soporta el abuso, llora de rabia e impotencia ante tanta canallada y ruindad por Ideas y Convicciones gloriosas, profundamente humanas, llenas de amor por todos los demás, por toda la Humanidad.
La última vez que estuvo Marcos Ana por aquí, lo fuimos a escuchar con mi padre, nunca antes se me había presentado una persona con un discurso, con un hablar tan claro, tan diáfano. Un revolucionario ejemplar, un héroe, un hombre humilde y bueno, que se dirigía con pudor a la platea pues le costaba hablar en primera persona una causa de miles.
Recuerdo que además de conmoverme con su relato, aún más me conmovió su libro, sus historias, la de muchos, era la misma historia de los nuestros. Me acuerdo que en las dedicatorias donde el poeta con pulso firme se tomaba su tiempo para estampar un texto a cada uno que se lo solicitará, este realizaba una pregunta de rigor: “para quien se lo dedico” y la respuesta de mi padre, fue veloz, rápida, emocionada, contundente: “a los comunistas, a mis compañeros comunistas”….yo hoy también quiero hacer de cuenta que con una rosa roja de la revolución y con mi más profunda convicción quiero dedicarle estas palabras, estas líneas al querido compañero Raúl: Un Comunista.
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Mercedes Sosa:
SOLO LE PIDO A DIOS...
Los ojos de María Esther

Fue en los primeros días de 1984. Trabajaba en Convicción y el tema de los derechos humanos comenzaba a aflorar. El reflejo de la apertura en Argentina nos permitía ver y conocer cosas similares en Uruguay. La liberación de Lilian y Universindo demostraba la existencia de secuestros y traslados. Había presos políticos y familias que reclamaban su libertad. Había rehenes y por primera vez se denunciaba. También había desaparecidos y se exigía (aún con algo de esperanzas) que con vida los devolvieran… La cita fue en la Plaza de Colón. Se establecieron medidas de seguridad. La reunión era clandestina. Desde mis 24 años de edad, esperé a mi contacto, con creciente adrenalina. Era algo importante lo que me iban a decir. Era necesario difundirlo. Caminamos algunas cuadras desde la Plaza. Llegamos a una casa y detrás de la puerta me recibieron dos enormes ojos azules acompañados por la sonrisa cálida de una boca que no revelaba sus dientes. Su voz me resultó profunda, su bienvenida y su mirada fue tranquilizadora.
María Esther Gatti de Islas era la anfitriona de aquella reunión. Allí estaba Angélica, la abuela de los niños Julién, que desaparecieron en Argentina y los encontraron en Chile. Estaba el matrimonio D’Elía, que tenía información de que existía un nieto nacido en cautiverio. Estaba Sara Méndez, quien por primera vez me relató la historia de cómo le robaron a Simón. Aquel grupo de personas también me dio una foto de Amaral, a quien sabían desaparecido. María Esther fue la última en contar su búsqueda de Mariana… El artículo se publicó el 11 de febrero de 1984. Fue la primera denuncia sobre niños uruguayos desaparecidos… Parece lejano, muy lejano, ahora que la gran mayoría de ellos fueron recuperados. Y no me es fácil recorrer estos 26 años en los que pude ser un privilegiado testigo de las historias que llevaron a los reencuentros. Desde Amaral a Simón, caso a caso, sorpresa a sorpresa, alegría a alegría, subrayando cada nombre recuperado en cada estrofa de la letra de los angelitos del Sabalero.
Todas las historias fueron duras, pero pocas tuvieron la crueldad de la de María Esther. Encontrar a su nieta y no poder recuperarla. Volver a perderla cuando se la llevaron a Paraguay. Volver a perderla cuando los extraditaron a Argentina y ella se negó al contacto. Volver a empezar una y otra vez para ser aceptada, para explicar, para hacer comprender… Y finalmente lograrlo. Sin perder jamás la ternura de sus ojos, tan parecidos a los de su nieta en aquella impactante foto hecha ícono.
Mariana finalmente volvió para quedarse en nosotros. Aunque viva allá, es de acá. Con su familia y sus hijos, bisnietos de Maria Esther. Nieta y abuela lograron finalmente estar unidas ante la terrible confirmación del destino de Jorge y María Emilia. De los documentos aparecidos en los Archivos del Terror en Paraguay, de la confirmación del "segundo vuelo" de Orletti, de la certeza del traslado, del dolor de la muerte y el ocultamiento de los cuerpos y, aún, de la posibilidad de buscar a un nieto-hermano.

Podría detenerme en el recuerdo de muchas imágenes que me surgen de María Esther. Desde los días de la emergente lucha de Familiares, en su trabajo en la presidencia de la Comisión del Voto Verde, en las charlas públicas y seminarios, en las reuniones con Luz, Milka, Quica y demás, en su angustia ante cada retroceso en la relación con Mariana, en su voz firme, aún cuando ya se apoyaba en un bastón y seguía marchando cada 20 de mayo… Su pelo fino y lacio, sus ojos transparentes, su calma sonrisa. La paz que trasmitía la certeza de su lucha.
Pero hay una imagen particular que guardo en mis retinas. La registré el día que por primera vez Mariana aceptó aparecer públicamente. Fue cuando declararon ciudadanos ilustres a los hijos recuperados. María Esther estaba feliz, no dejaba de mirar a Mariana, quien por primera vez hacía declaraciones a la televisión. Durante la breve entrevista, mientras el periodista interrogaba y Mariana respondía, las bellas manos de María Esther entraron en cuadro para arreglarle el cabello. Fue una sutil caricia de abuela.
No pude asistir a su último cumpleaños. No le hice la larga entrevista en la que hubiera querido reflejar su ternura, su inteligencia, su ironía y humor. Me quedan los besos sinceros en cada acto, en cada marcha, en cada actividad. Su profunda mirada nos lega el compromiso de seguir buscando mientras haya que buscar, hasta saber lo que ella ya no sabrá. Para que lo que ocurrió no vuelva a suceder jamás, para que su vida y su lucha sean parte de la necesaria memoria colectiva y ejemplo del amor de madre y de abuela.
Roger Rodríguez
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SIMPLEMENTE MARIA ESTER
No hay que perder jamás la esperanza y tampoco la decisión de luchar". Éstas fueron las palabras de María Ester Gatti el 22 de marzo. Había convocado a los más cercanos para inaugurar, en el residencial donde vivía, una biblioteca que estuvo armando durante mucho tiempo. El encuentro se convirtió en un homenaje a su historia y en algo más. Ese día su nieta, Mariana Zaffaroni Islas, festejó por primera vez su cumpleaños, sus 35, en su verdadera fecha de nacimiento. María Ester falleció ayer por la mañana a sus 92 años, acompañada de Mariana en sus últimas horas de vida, pero sin saber dónde está su hija, María Emilia Islas.
Fundadora de la Asociación de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, nació el 13 de enero de 1918. Con 17, se recibió de maestra pero debió postergar su ejercicio en las escuelas públicas por ser opositora a la dictadura de Gabriel Terra. En 1948 se casó con Ramón Islas, con quien tuvo a María Emilia, su única hija. Junto con Elisa Dellepiane y Matilde Rodríguez presidió la Comisión Nacional Pro Referéndum, promoviendo el voto verde para la consulta popular de 1989 que buscaba derogar
En setiembre de 1976, María Emilia fue secuestrada y desaparecida en Argentina -donde se había refugiado- junto con su esposo, Jorge Zaffaroni, y su hija Mariana. María Ester los buscó desde entonces. Apoyada por Abuelas de Plaza de Mayo, en 1983 lanzó una campaña pública que dio sus frutos cuando llegó una carta anónima indicando la dirección donde vivía su nieta en Buenos Aires, en casa de la familia Furci. Después de la presentación de una denuncia penal en el vecino país, de pedidos de exámenes de sangre y de la fuga de la familia Furci, finalmente el apropiador de Mariana, el ex agente de la SIDE Miguel Ángel Furci, confesó que le "ofrecieron" en adopción a la niña. En estas circunstancias, Mariana, con 17 años, vio por primera vez a su abuela en el juzgado de San Isidro.
Furci y su esposa fueron procesados en 1992 "por apropiación de una menor, sustitución de su identidad y falsificación de documento público". Con el fallo, el juez restituyó la identidad de Mariana, quien en marzo de 1993 solicitó al entonces presidente Carlos Menem el indulto a sus padres adoptivos, que finalmente fue concedido.
En junio pasado Furci fue procesado con prisión por el juez Daniel Rafecas. Se le imputó la respnsabilidad en alrededor de 70 secuestros y torturas.
El acercamiento de María Ester a su nieta no fue fácil. Mariana, que hasta hoy vive en Argentina, quiso saber de sus padres el 4 de agosto de 2009, cuando envió un correo electrónico pidiendo a quienes los conocieron que les contaran cómo eran. Una de sus motivaciones fue que la Intendencia de Montevideo la había reconocido como ciudadana ilustre el 21 de mayo de ese año, junto con otros nueve hijos de desaparecidos.
"A partir de que volví de ese viaje pensé más en ellos", dijo en mayo a la revista Noteolvides. Aquella fue la primera aparición pública de Mariana en Uruguay. Otra motivación por conocer a sus padres tiene que ver con la necesidad de cerrar la historia relatada en el documental Por esos ojos (1997, Virginia Martínez y Gonzalo Arijón). En la última escena, María Ester pide "tener" a Mariana: "En algún momento va a cambiar. Es claro que yo no voy a estar, porque su tiempo no es el mío. Pero hay esperanzas, hay una llamita ahí que siempre perdura".
Mariana cambió y María Ester estuvo viva. Luego de celebrar por primera vez su cumpleaños el 22 de marzo, Mariana expresó en diálogo con la diaria: "Estoy contenta de haberme dado cuenta a tiempo y de haber podido disfrutarla. Gracias a Dios que no me di cuenta tarde".
TESTIMONIOS SOBRE LA DICTADURA
Tomado de la Revista "Estudios" N°80
AHORA SI
"nunca más"
Forjando la Memoria:
NORMA CEDRES
Norma Cedrés de Ibarburu tenía 47 años de edad, viuda, un hijo, militaba en el Partido Comunista. Es detenida el 22 de octubre de 1975 en el operativo a gran escala contra el PC y también contra el PVP. Muere en el Hospital Militar el 16 de enero de 1978.
Norma llegó al penal con otras compañeras del Partido Comunista, era el año 1976. Re inquieta, movediza, muy alegre, tendría unos 40 años. Hablaba mucho de su hijo, contaba anécdotas, le preparaba cosas para la visita, él era muy importante en su vida. Participaba de la vida del sector como una más, leíamos en grupo, estudiábamos, hacíamos manualidades.
De repente, no sé por qué, hizo su primer intento de suicidio. Al principio no sabíamos qué hacer, decidimos que el sector en bloque la protegiera, incluso en la noche nos turnábamos para cuidarla. Lo hablamos entre nosotras sin que nadie del otro lado de la reja se enterara, la escuchábamos, cuidábamos que comiera, que durmiera, la acompañábamos al baño, durante un tiempo logramos que no se enteraran los milicos, sabíamos que si se daban cuenta iban a tratar de reventarla. Mientras estuvo en el C lo logramos. Pero claro, hay maneras de caminar, posturas, hay gestos... ellos nos observaban desde el S 2 todo el tiempo, siempre. Capaz que por eso la trasladaron a la barraca.
Gloria Labanca, era médica y estaba en el sector, denunció que Norma nunca recibió un tratamiento adecuado para su desequilibrio. Le daban medicamentos, es cierto, pero eso lo contrarrestaban con calabozos de castigo donde la hostigaban y los oficiales entraban de noche a interrogarla.
Se oían los gritos noche tras noche, la escuchábamos despiertas, desconsoladas. Norma en el calabozo y nosotras en los sectores E y D escuchábamos y sólo podíamos sufrir con ella.
Eran los peores años, vivíamos condiciones horribles de cana. Era la época en que desaparecieron más compañeros, acá y en Argentina, eran todas cosas que incidían desfavorablemente, nuestro único recurso era estar al lado, tratar de salvarla.
Un día la sacan del calabozo y la traen a barraca, ahí la cuidábamos igual que las compañeras del sector, ya estábamos en 1977. La barraca tenía un sistema diferente a los sectores, si bien las compañeras se movían con más libertad, entraban y salían al patio cuando querían, también estaban más expuestas porque la guardia no abría la reja como en el celdario - ruido que nos alertaba a todas - para hacer su recorrida, están todo el tiempo ahí.
Ese día estábamos despidiendo a una compañera cuando de pronto oímos el grito de una milica: "¡No pueden entrar al baño!". Inmediatamente pensamos lo peor y corrimos sin obedecer la orden. Entramos una, dos, luego una tercera compañera... "La puerta del baño estaba cerrada por dentro, colgada de la cadena de la banderola estaba Norma. Había que tratar de que la cuerda no apretara. Entramos al baño contiguo, una compañera trepó al water, pasó por el murito hacia el otro lado y abrió la puerta. La sujetamos para que la cuerda no la ahorcara y una compañera trató de desatarla. Norma quedó tendida en el suelo, luego la llevaron al Hospital Militar... dicen que agonizó varios días en estado vegetativo. Entonces - cuenta una compañera que estaba internada en el hospital - ocurrió lo más brutal, se instaló en la sala de detenidos el juzgado Militar, los testigos eran los enfermeros, le dieron la libertad fijándose como domicilio el Hospital Saint Bois.
El 16 de enero el corazón de Norma dejó de latir. Era la libertad, pensó Norma, la libertad...
(Información tomada del libro "Ovillos de la Memoria" y del Tomo 1 de la Investigación Histórica de Álvaro Rico) No se puede entender a quienes pretenden que el tiempo ejerza una acción atenuante sobre el horror y la violación a los derechos humanos más fundamentales. No es posible poner un punto final y alejarnos de estos hechos. Tendremos memoria hasta el final de nuestros días, y seguiremos exigiendo la aclaración de todos y cada uno de estos hechos y que los responsables sean juzgados como lo marca la ley.
MARYS YIC
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